TENGO ÁNGELES QUE ME CUIDAN

Ángeles, o no ángeles. Realidad o fantasía? Tánto nos sugestionamos con el cariño que le tenemos a las personas que queremos, que al hacernos falta en ésta vida, nos aferramos tanto a su recuerdo que nosotros mismos podemos provocar el verlos. O al menos creemos verlos. La gran diferencia es, cuando tú no los piensas, ni estás queriendo verlos. Mas sin embargo ellos no nos dejan solos ! Yo siempre lo he dicho creyéndomelo mas, creyéndomelo menos. “Yo tengo muchos Ángeles que me cuidan” desde los 12 años comencé a perder gente muy querida y cuando en ocasiones andaba solo caminando por lugares peligrosos, me preguntaban. No te da miedo? Yo siempre les contestaba lo mismo. “No, yo tengo muchos Ángeles que me cuidan” Bueno. A la historia!!!

Hace aproximadamente 9 años, perdí a un amigo al que quise muchísimo, me tocó estar acompañandolo en sus últimos tratamientos médicos y cuidándolo en el hospital. Él era de Tabasco, y tenía sólo 2 hermanos aqui en Monterrey a los cuales no les dirigía muy bien la palabra. En sus últimos días contacté a sus hermanos para que lo vieran y convivieran con él por lo menos sus últimos días. Ellos me agradecieron mucho el haberles avisado, lo empezaron a apoyar. Pero al momento que él fallece, no me avisaron. No me pude despedir de él. Me enteré que había fallecido hasta que ya llevaban su cuerpo a su natal Tabasco. Pasaron 2 años, y conozco a un amigo de El Cercado, que en sus hobbies, le gusta leer cartas y todo eso. Me platica que tiene el don de ver espiritus de personas que ya fallecieron. Equis, ésa platica quedó solo en eso, y continuamos nuestra amistad como si nada. Resulta que la primer vez que nos vimos, fuimos a comer ya tarde casi noche, porque de ahí yo me iría de antro, y él se regresaría al Cercado.

Terminamos de comer y platicar y nos despedimos en un estacionamiento que se encuentra detras de Plaza México de Morelos. La despedida se convirtió en una prolongación de la plática que ya traiamos, y estuvimos despidiéndonos casi por una hora. Estabamos cada uno a un lado de la cajuela de su carro, platicando de pie, nos veiamos uno frente al otro. Nos despedimos y cada quien por su lado.

Al día siguiente ya por la noche, comenzamos a platicar por internet, y me pregunta que si yo conocía a una persona con tales y tales características físicas a detalle. Curiosamente era la descripción de mi amigo de Tabasco que ya había fallecido. Y yo le contesto que sí, que me está descibiendo a mi amigo fallecido, y le pregunto que porqué ese cuestionaniento (yo nunca le había platicado de él), y tampoco tenía fotos suyas. Pero me dice.

Ayer que nos estabamos despidiendo en el estacionamiento, él estaba parado a tu lado tomándote del hombro!!! Cuando nos despedimos y te dije que te cuidaras mucho, él asintió con la cabeza para conmigo en señal de agadecimiento. Y cuando te das la vuelta y te vas caminando, él se fue detrás de tí acompañándote!!! A mi no me dio miedo, por el contrario me dio muchísimo gusto, el saber que lo que yo venía diciendo por muchos años, era cierto… TENGO ÁNGELES QUE ME CUIDAN…

Samuel Balderas

 

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