Archivo de la etiqueta: Historias de terror San Luis Potosi

Relatos de miedo – Brujas en Matehuala, San Luis Potosí

Relatos de  miedo – Brujas en Matehuala, San Luis Potosí

Hola quisiera contarles mi relato, anónimo por favor, no es propiamente mío ya que esto me lo contó mi abuela paterna (Q.E.P.D) cuando yo era niña, ella acostumbraba a contarme leyendas e historias propias que le sucedieron cuando era joven.

brujas-terror-fantasmas

Introducción*
Era originaria de Matehuala, San Luis Potosí, mientras vivió ahí de recién que se juntó con mi abuelo y mientras se establecían, se quedaban con la familia de mi abuelo en el rancho o terreno grande que tenían, el cual estaba ya repartido por los bisabuelos para que todos sus hijos tuvieran su casa ahí mismo, antes se acostumbraba mucho eso ya que los terrenos eran bastante grandes. Les pongo esta introducción para que puedan entender mejor este relato.

Recuerdo que mi abuela me contó que (Tenía 15/16 años porque se juntó muy chica con mi abuelo), en una ocasión ella se fue a quedar en la casa de una de sus cuñadas (que estaba en el mismo terreno) para ayudarle con el bebé, pues tenía dos días de haber dado a luz y no podía hacer muchas cosas por sí misma, sobre todo por la noche ya que el esposo de su cuñada tenía el sueño demasiado pesado y no era de gran ayuda.
Esa noche mi abuela se quedó en el mismo cuarto que su cuñada y el esposo en otro. Pasadas las 12 de la noche el bebé estuvo demasiado inquieto, no dejaba de llorar y entre ella y su cuñada trataban de calmarlo; cuando en el techo comenzaron a escuchar arañazos, golpes, aleteos y chiflidos bastante fuertes, las casas de aquel tiempo eran de adobe y con techos de lámina, entonces los ruidos se escuchaban un poco más intensos.

Ellas ya sabían que se trataban de brujas queriendo llevarse al niño (en ese tiempo la creencia en esos seres era bastante fuerte), pues no estaba bautizado aún, así que para poder pasar la noche se pusieron a rezar entre las dos, y mientras rezaban cuenta mi abuela que por fuera se escuchaban carcajadas horribles muy fuertes y golpes en la lámina del techo, como si los rezos sólo intensificaran los ruidos. Pasaba el tiempo y lamentablemente el cansancio les fue ganando poco a poco, hubo un momento en el que ambas dormitaron (no supieron cuánto tiempo fue, según mi abuela fueron pocos minutos) para cuando mi abuela reacciono se dio cuenta de que estaba todo muy silencioso y al voltear a ver a su cuñada que se había quedado dormida en una mecedora tratando de arrullar al niño, ¡notó que ya no lo tenía en los brazos!

Muy alterada despierta a su cuñada quien sólo se limitó a decir – ¡Se llevaron a mijo! -, asustadas comenzaron a buscarlo en el cuarto, cuando de repente escucharon el grito del bebé a lo lejos, era un grito de dolor, cayeron en cuenta de que el bebé se encontraba en algún lugar del rancho, su cuñada salió corriendo lo más rápido que pudo siguiendo el llanto del bebé, la adrenalina pudo más que el dolor de estar recién aliviada y que el cansancio, mi abuela salió corriendo detrás de ella, no tomaron la precaución de llevarse alguna lámpara y tampoco fue muy necesario, porque había luna llena y alumbraba el camino lo suficiente.

Antes en los ranchos se acostumbraba a tener un patio y también un traspatio, porque eran extensiones grandes de terreno, y pues al seguir ellas corriendo se dieron cuenta de que habían llegado al traspatio del mismo, habían recorrido bastante camino entre ramas, y árboles de mezquite, etc. Al llegar al traspatio notaron que el llanto era más fuerte y al irse acercando más vieron una serie de bultos negros rodeando algo, y que de ahí provenía el llanto; cuenta mi abuela que como su cuñada jamás les tuvo miedo a las brujas y siempre fue de un carácter bastante fuerte, pues se acercó corriendo hacia el lugar diciendo todas las maldiciones que se sabía y arrojándoles lo que se encontraba en el camino, los bultos se alejaron lo suficiente flotando, mi abuela y su cuñada se acercaron encontrando al bebé sin su ropita, llorando a todo pulmón. Su cuñada lo cargo empezó a rezar, los bultos negros ya no estaban y sólo se oían silbidos y carcajadas a lo lejos.

Cuando regresaron al cuarto y revisaron al bebé estaba lleno de moretones grandes (que es cuando dicen que al bebé lo chupo una bruja) y especialmente el brazo derecho tenía una herida bastante grande. Nadie más de la familia supo lo que paso hasta el día siguiente que ellas lo contaron, ni siquiera el esposo escucho nada a pesar de estar dormido en la misma casa.
Años después, acompañe a mi abuela a visitar a su familia en Matehuala (yo tenía 9 años), mientras estábamos en casa de esa cuñada suya, ya de edad bastante avanzada, llego un señor como de unos cuarenta años saludando a todo el mundo y empezó a platicar con la cuñada de mi abuela, noté que uno de sus brazos era más pequeño que el otro y estaba bastante raro, un poco deforme quizás, mi abuela se dio cuenta que yo lo veía con curiosidad, se me acerco y me dijo en el oído: -Mira, él es su hijo y fue el niño al que chuparon las brujas, por eso su brazo está así- imaginen mi impresión en ese momento.

Sé que tendrán muchas preguntas al respecto, incluso yo misma las tengo, pero lamentablemente mi abuela ya no está conmigo para resolverlas, pues ella falleció antes de que yo tuviera la capacidad de poder cuestionarle ese tipo de cosas y de razonar diferente, a esa edad yo creía fervientemente todas sus historias, todo lo que me contaba, incluso ahora, aunque con algunas dudas. Y me quedo con eso, sigo creyendo en sus experiencias la cuáles fueron bastantes, siendo creo yo la mejor herencia que me dejó.

Gracias por leerme, disculpen lo largo del relato y las faltas de ortografía.
¡Después les contaré las demás, Saludos!

Historias de terror Matehuala, San Luis Potosí

RESPUESTAS:   

Anonimo:  Hola cuando yo tuve a mi primer hijo ya hace 24 años la hermana de mi esposo me decia que colgara unas tijeras abiertas en la ventana, que para que las brujas no se llevaran a mi bebe, yo no le creeia mucho por que vivo en San Diego,CA. Pero si las colgaba en la ventana por un tiempo, ella decia que las brujas estan entodas partes.

 

Anonimo:  Me contó una tía q vive en un rancho x carretera a Colombia q una sobrina de ella tenia una bebe recién nacida y en la noche como a las 3:00 de la mañana la niña comenzó a llorar mucho y no paraba de llorar dise q en eso su sobrina comenzó a escuchar que una niña cantaba afuera de la casa pero ella no entendía lo q la niña cantaba y ella se asomo por la ventana y vio una niña parada en medio del patio cantando dise q traia puesto un vestido blanco y la bebe no dejaba de llorar dise q se puso a hacer oración y la nona dejo de cantar y la bebe se quedo dormida pero que ella estabauy asustada porque como es un rancho la casa de ella estaba retirada de las demás y es puro monte

Anonimo:  Te dire que ami abuela que era de Galeana Nuevo Leon de un ranchito 9llamado san francisco, cuando mi papa nacio tenia un par de dias de haber parido todos se fueron al pueblo y ella estaba sola era el atardecer y dice k asi la casa de adobo y techo de lamina se escuchaba como arrastraban cueros y se escuchaban carcajadas y ella trato de abrir la puerta y una mano fea y huesuda keria arañarla hasta que las espantaron eran brujas q supuestamente en el dia eran señoras normales pero todo el mundo les tenia miedo sikiera de mirarlas

 

Anonimo: Cuando estaba niño siempre acompaña a mi abuela a galeana y siempre en las noches contaban historias bien ogts todos sentados en bola en las casas de adobe y tomando todos cafe y se oian aveces chiflidos y gritos bien culeros recuerdo muy bien ellas decían que había brujas después d media noche