Relato real – Dagda (Elfo)

Schtroumpfette
La historia que les voy a contar es de unos sucesos muy recientes, no necesariamente escalofriantes pero sí sobrenaturales y es acerca de los seres que desde pequeños escuchamos mencionar:”Los duendes.”

elfo-muñeco
El año pasado fui con mi esposo y una amiga a la Horror Fest, recuerdo que era el décimo aniversario y por lo mismo teníamos muchas ganas de ir, en uno de los stands vi que tenían duendes a la venta y recordé que hace muchos años estuvieron muy de moda unos de la marca Pep Catalá, pues bien, estos no eran de esa misma marca podríamos decir que eran “genéricos” pero realmente eso no es lo que importa, puede ser de la marca que sea y la representación de un duendecito va a ser la misma.
En fin, como yo en otra expo los había visto y me había quedado con las ganas le insistí a mi esposo para que me comprara uno y él, después de mucho rogar accedió, compramos un duendecito cuyo nombre ahí decía era “Dagda” y ayudaba a conseguir riquezas, recordemos que riquezas no es sólo material también espiritual.
Ya una vez llegando a casa recordé que se dice que hay que dejarles dulces para que se “alimenten” que en sí no se alimentan de eso sino que absorben sus propiedades, le dejé eso y un caballito con agua y me fui a dormir. Ya al día siguiente cuando me iba a la facultad vi los caramelos y pensé: “pues supongo que sólo se los tenía que dejar por hoy” y se los retiré.
Cual fue mi sorpresa cuando, al regresar de la facultad, tenía nuevamente los dulces frente al duende, yo le pregunté a mi marido si él se los había puesto pero me dijo que no, que ni siquiera sabía que yo se los había quitado y nadie más entró al cuarto, esto me sorprendió muchísimo y mejor le dejé los caramelos donde los tenía.
Lo segundo que pasó fue que, como mi esposo me espera en la facultad, siempre se queda dormido en el coche y en una de las ocasiones en que estaba solo en el coche dice que puso a Dagda en los asientos de atrás para que no le fuera a dar el sol y cuando apenas se estaba acomodando él escuchó como si un niño estuviera tarareando, dice que se levantó para ver si había algún niño cerca pero no había nadie, ni guardias, entonces recordó al duende y pensó “ah, estaba cantando” y se acomodó para dormir.
El tercer suceso con el duendecito fue que una tarde decidimos quedarnos en la uni, yo salía a las 9:30 pero había partido a las 4:00 y mejor nos quedamos esas horas para no batallar con el estacionamiento, como pudimos encontramos un lugar en la sombra y yo me quedé dormida.
Como la idea de ir al partido salió en ese mismo día no veníamos preparados con nada de dinero ya que siempre vamos a la facu y cuando tenía ese horario nos íbamos a comer a la casa y muchas veces sólo cargábamos la tarjeta sin nada de efectivo, entonces ya para esa hora con el solazo que hacía y por ende un calor tremendo traíamos mucha sed y bastante hambre, lamentablemente ya habíamos revisado varias veces y no traíamos nada más que pura feria, total, en una de esas mi esposo busca en su pantalón y cuál es la sorpresa que traía $120.00 que en su momento no estaban, y eso que había hasta volteado sus bolsas, nos sorprendió pero no nos dio miedo, al contrario.
A partir de ahí nos comenzó a ir mejor económicamente, no estoy diciendo que nos haya llegado dinero de la nada, esa fue una única ocasión y porque siento yo que realmente lo necesitábamos en el momento, sino que en nuestros trabajos de alguna manera o de otra nos iba mejorando la situación económica, nos rendía mejor el dinero, etc. y todo a raíz de que adquirimos a Dagda.
Algo más que pasó fue que, como nos íbamos a mudar de la casa (suceso que mencioné en el relato anterior) estaba con la tía y abuela de mi esposo en un cuarto sacando cosas y platicando y escuchamos que la puerta de la cocina que daba a las escaleras se abrió y alguien subió corriendo, pensamos que era algún tío o el abuelo, pasaba el tiempo y no entraba al cuarto nadie, así que salimos a preguntar y para nuestra sorpresa no había entrado nadie, la casa estaba sola y tampoco era posible que esa persona saliese nuevamente porque esa puerta en verdad era escandalosa y era la manera más fácil de saber cuando alguien iba a la parte alta o cuando alguien entraba a la cocina, que era el único medio de dar a las afueras de la propiedad, le platiqué a mi esposo y supusimos que había sido el duende ya que habíamos leído relatos de personas a las que les pasaban cosas similares.
Otras cosa que sucedió fue que una noche me quedé dormida con una sudadera como tipo almohada y el duende en la cama, mi esposo me dijo que cuando él despertó que no vio al duende y se le hizo extraño y que vio que yo traía la sudadera de almohada, entonces se volvió a dormir y cuando despertó por segunda ocasión vio que tanto la sudadera como el duende estaban en el buró, cuando yo me levanté me preguntó que si me había quedado dormida con el duende de mi lado y le dije que sí, pero que qué bueno que él lo puso en el buró para no aplastarlo, él nada más me vio raro y me dijo “pero si yo no lo moví, cuando me desperté por segunda vez ya estaba ahí”. Esta situación en específico ha pasado más de una ocasión, aunque sólo pasa cuando está en una posición en la que se puede aplastar, si lo ponemos por ejemplo en medio de la cama ahí amanece.
Fuera de eso hemos tenido situaciones en las que se pierden cosas pero pidiéndole que las regrese aparecen, una vez inclusive apareció al lado de él, ruidos, etc., la verdad cosas muy leves, todo esto fue después de la activación, excepto lo primero de los dulces, para quien no sepa “activar a un duende” es dejarlo serenar en la luna llena con un cuarzo para que se llene de energía, no es necesario pero puede hacerse si se quiere.
Le comenté a una amiga estas cosas que habían pasado y ella me dijo que una vez compró hadas en H-E-B, nada fuera de lo ordinario, sólo de esas haditas que venden de cerámica o porcelana y que igual, les sucedían cosas del estilo pero que un día su papá “por accidente” tiró una, ya que no le gustaban, y se le rompió una pierna, me explicó que, si bien las imágenes no son el ser, sí son representaciones y si no las respetas se enojan, y lo que pasó desde ese día fue que adornos, vasos y copas de su casa se rompían de la nada, que le pidieron perdón al hada, le pusieron cosas pero nada más no cambió la situación y tuvieron que dejarla en un parque y sólo así las cosas volvieron a la normalidad.
Hemos pensado en comprar más duendes y en lo personal cada que voy a una expo y veo duendes siento un tipo de energía diferente en el lugar, no mala, sólo diferente, y en una ocasión sentí como si uno me estuviese viendo y a la vez me senti atraía a él, bien dicen que los duendes escogen a uno y no uno a los duendes, pero en ese momento no traíamos dinero suficiente, era la expo Moroleón y pues llevábamos para lo que era, pero no me preocupa ya que sé que en un futuro lo volveré a encontrar.
Realmente los duendes no son malos, no te dan para quitarte, son seres de la naturaleza a los cuales se tiene que tratar con respeto, si bien sí hay unos que tienen una naturaleza más negativa, que son los trolls y, según tengo entendido, los gnomos, pero corríjanme si me equivoco; tanto los duendes como las hadas son seres muy benignos a menos que se les haga algo para enojarlos.
Espero que les haya gustado mi relato,
Que tengan buenas noches, tardes o días, aquí les dejo la imagen de Dagda.
Ah, un detalle que olvidé mencionar fue que lo que sí se consume es el agua o la bebida que se le de, en una ocasión para el día siguiente ya casi no había nada y si bien el agua tiende a evaporarse este ritmo es muy acelerado para el normal.
Y en ocasiones le “cambia” el rostro, a veces se ve triste, otras cansado, otras feliz, esto sí asustó a mi esposo al inicio, ya que un día nos olvidamos de cambiarle el agua y se veía triste y cuando se la pusimos le dije “mira, hasta se ve feliz” y él me respondió “no manches, sí es cierto… Esto sí me da un poco de miedo” ya después de un tiempo nos acostumbramos, pero al final de cuentas es una reacción normal.

elfos-terror-imagenes-bonitos

padre de todos los Elfos.

Respuestas:

Los duendes son seres demoniacos , de buenos no tienen nada y satanas solo busca cualquier figura sobre todo ese tipo de muñecos y cualquier figura para posesionarse y actuar como si tuvieran vida propia , ojala y pudieras quemar ese juguete , es la unica forma de deshaserte de ese mal, porque si lo tiras otra persona lo podria recoger y seguiria la maldicion .

Anonimo:  En la tradición Yoruba tengo entendido que son los dueños del bosque sirven a “ochosi” “ozain”….y si uno no conoce pues mejor es respetar nada mas….ya había mencionado un refrán del palo mayombe que dice “pa’que tu me llamas …si tu no me conoces”….

2 pensamientos sobre “Relato real – Dagda (Elfo)”

  1. Hola c: yo tengo 3 de ellos, sin embargo, no son duendes, son elfos, yo tengo a Dagda, a Caer y a Puk c:
    Que bonito es saber que hay personas que aceptan la realidad de su existencia y su ayuda, son seres mágicos, ojalá que te siga yendo bien. Saludos

  2. A mi me han llamado la atención desde hace muchos años, yo tengo elfos, nomos, pegasos, hadas, enciclopedias y libros me siento muy atraída por estos seres divinos, me encantan.
    saludos

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