4 Relato de miedo para compartir

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Desde que entré a  (Facultad de Contaduría Publica y Administracion) me ha encantando. Las instalaciones son muy bonitas y siempre hay mucha gente por todos lados.
Todo comienza cuando dejé mi segunda de Estadística entonces tuve que empezar a ir a terceras los sábados a las 7:00 am. yo siempre he sido de las chavas que llegan a la mera hora o un poco tarde, pero ese día llegué DEMASIADO temprano porque mi mamá me levantó bien histérica que se me iba a hacer tarde (cosa que es mentira). Esto que cuento me sucedió el semestre pasado creo que a finales de agosto. Entonces llegué a la facu a las 6:30 y tantos y entré. Los pasillos estaban todos solos y estaba todo obscuro (cosa que me pareció super extraña porque como todos saben (Facultad de Contaduría Publica y Administracion)  siempre está súper llena y aunque fueran las 6:30 a fuerza siempre hay alguien jaja) Y empecé a caminar, entré por el elefante y tenia que subir al segundo piso por los salones 800’s. Subi las escaleras y de verdad todavía estaba sorprendida de lo vacío que se encontraba todo y tambien super obscuro porque no estaban prendidos todos los focos. Me senté en las banquitas que están en el segundo piso a lado de la maquina de cocas a revisar mi celular (fb, twitter y esas cosas) y duré como 2 minutos así cuando escuché un grito horrible (de mujer) en el piso de arriba. La verdad me asusté bastante pero lo primero que pensé es que a lo mejor una chava se habia caido asi que subi corriendo las escaleras a ver si la podía ayudar, pero oh mi sorpresa cuando subí las escaleras no habia nadie. Ni una sombra (obvio no porque ya eran como las 6:40 y todavía estaba obscuro jaja) y se me hizo super extraño porque yo juro que escuché a una chava gritar. Me quedé como tonta mirando a todos lados a ver si habia alguien pero no, no habia nadie. Como todo el tercer piso estaba solo y mi salón no estaba ahí, empecé a bajar las escaleras, y cuando iba bajando escuche golpes muy fuertes en el baño chiquito del tercer piso. (Como si le estuvieran pegando a la pared muy fuerte) y me regresé para ver si habia alguien ahi. Me meti al baño y el foco estaba apagado, entonces lo prendi y para mi sorpresa en ese preciso momento que lo prendi vi una sombra grande como de un hombre en frente mio. Me salí corriendo del baño y baje las escaleras super rápido que casi me caigo. Ese dia no fui a mi clase de tercera y mejor me regresé a mi casa. Mi mamá me regañó pero ni modo la verdad, desde ese día no volví a entrar al baño chiquito del tercer piso.

Segundo relato de miedo

Diego Fabela Elizondo

Tiempo atrás, hace unos pocos años me tocó trabajar en plaza sesamo en él área de “Fiestas”, cuando llegábamos por la mañana teníamos que recorrer un una especie de pasillo muy largo que está por la orilla del parque para poder llegar a unas oficinas en donde se hacía junta para mandarnos a nuestras respectivas áreas, por ese pasillo que comento hay unas puertas a mediación, dichas puertas te llevan a un edificio no recuerdo bien el nombre era algo así como “tecno”, ese edificio como es de entretenimiento, había muchos videojuegos , máquinas etc etc aún así estando encendida él área había poca luz era muy tenue, y cuando llegábamos era obvio que estuviese todo apagado por lo tanto era muy obscuro, Recuerdo que una chava que entro nueva como no conocía por donde teníamos que seguir el camino ella había entrado por ahí , en lo que yo iba pasando en el pasillo ella salió muy pero muy asustada de ese edificio, le pregunté qué pasaba, y me comentó que la habían asustado, no por pegarle al valiente sino que por curiosidad entré para ver quién o qué había sido, la muchacha me comentó que lo que ella vio era algo muy alto y delgado, que no se le veía la cara pero que esa cosa le estaba chistando, pensó que era una broma pero no fue así, cabe mencionar que a esas horas de la mañana yo recuerdo que esas puertas que menciono eran las únicas abiertas por lo tanto no había manera de que alguien se pudiera esconder o salir por otro lado ya que cuando entre trate de checar en todos los lugares y no encontré a nadie ni a nada, pero si se sentía cierta tensión en el ambiente y en algunas ocaciones llegue a sentir que alguien de algún lugar me veía, pero fuera de eso nunca llegue a ver o escuchar algo extraño, (todos le tenían miedo a ese edifico y esperaban a que esclareciera un poco y entrará un poco de más luz para entrar jajaja).

Tercer relato de miedo

Hace unas 2 semanas en el periodo vacacional fui a visitar a mi abuela, ella vive en un pequeño departamento, como tengo primos pequeños me ofrecí a llevarlos a el parque que quedaba a el lado de el departamento de mi abuela, hace más o menos uno o dos años, en el edificio de atrás que básicamente quedaba en una esquina de el parque vivía una señora mayor, ella tenía un gato negro por lo que me entere era lo único que tenía de “familia”, esa señora era considerada por ser muy amargada con todos los niños y adolescentes que iban a el parque a divertirse, me tocó verla en uno de esos momentos en los que estábamos ahí, es un parque obviamente se hacía algo de ruido, eso principalmente le molestaba siempre nos gritaba que nos calláramos o que si no le hablaría a la policía y así, pasó tiempo, días después me enteré que el gato de la señora había fallecido y ella había quedado muy mal, poco tiempo después la forense y la policía estaban en el estacionamiento de ese edificio estaban metiendo un cuerpo, claro el de la señora obviamente, en ese periodo vacacional como ya dije fui con mi abuela, y lleve a mis primos pequeños a el parque, mire hacia arriba donde se encontraba el departamento, lucía vacío, las cortinas sucias y rasgadas, me cuenta una amiga que ella y otros amigos fueron a ver ese departamento en la noche por curiosidad, había un agujero donde iba el picaporte, por ahí miraron y dijeron que se veía a la señora con su gato en el brazo meciéndose, ellos rápidamente se fueron corriendo, dicen que se escucha siempre a un gato maullando en la madrugada y si ibas a el parque en la madrugada o podías ver a el gato salir por la orilla de la ventana o se veía a la señora parada mirando hacia el parque, no lo creí, ese día me quedé a dormir ahí en el departamento de mi abuela, como los cuartos estaban llenos me tocó dormir en el sofá Solá obviamente, como estábamos de vacaciones yo acostumbre a desvelarme y levantarme algo tarde, así que no tenía nada de sueño, dieron las 12:00 luego las 2:00 y después las 4:00 , en ese periodo de tiempo ya estaba todo apagado en eso empiezo a escuchar un maullido el maullido en un momento pensé que podía ser un gato cualquiera así que me asomé la ventana y no vi nada pero el sonido seguía cuando me doy la vuelta vi a un gato negro en la lavandería que tenía la puerta abierta estaba a punto de entrar en pánico
También era muy conocido ahí porque se vacían brujas pero bueno eso es solo algo que quería mencionarles desde ese momento no volví a dormir ahí ni volví a ese parque y si iba solo lo hacía en la tarde.

Cuarto relato de miedo

Yo soy de Nuevo Laredo.
Quería contarles lo qué pasa en mi casa.
A partir de cuando yo tenía 6 años al lado de mi casa había un lugar donde anteriormente una pareja había tenido unos problemas de divorcio y habían dejado de vivir ahí por qué aseguraban que solían molestarlos mucho, nunca especificaron que era, solo escribían cosas “fuera de lo común”. Como todo pequeño solíamos inventarnos historias exageradas sobre eso. A los 7 años mi familia decide comprar ese terreno, un día estábamos jugando todos los de esa calle y de pronto se nos fue un carro a ese lado, había un pasaje hacia el lado de atrás, recuerdo que yo fui acompañada de alguien y en el pasaje había una paloma aplastada con una piedra muy grande, recuerdo cuando tomé el auto alguien lo tenía sostenido, era de noche por lo cual no miraba que era solo sentía la fuerza que lo jalaba, sentí como ganas de vomitar, salí corriendo junto con mi amiga y mientras corríamos escuchábamos a alguien burlándose de nosotras.
Cuando pasó eso, empecé a escuchar cosas en mi propia casa, de pronto las puertas se abrían sin explicación, aunque no hubiera corriente de aire, siempre alguien me hablaba de él primer piso de mi casa y subían las escaleras en la noche, no solo yo lo escuchaba después mi madre empezó a decir lo mismo, un día en especial fue cuando yo y ella nos quedamos esperando a mi padre y hermano quienes habían salido a comprar la cena, estábamos en la recámara de mis padres cuando alguien toco la puerta decidimos abrir, algo empujó a mi madre hacia atrás y empezó a llorar, nunca supimos que era, bueno, que es, por qué aún a mis 17 años, sigue pasando y ahora toda mi familia lo puede sentir y escuchar.

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