Los gritos del mas alla

Vivo en uno de 4 deptos qué los hicieron juntos (tipo vecindad) en ese entonces el albañil le pidió a mi papá que si lo dejaba quedarse en un departamento de la parte de abajo al cual aun le faltaban detalles.

Mi papá accedió, y como al mes este amigo de mi papá de apodo cepillo se “junta” con su novia y se la lleva a los departamentos. Al poco tiempo un sábado en la noche voy bajando la escalera y me encuentro al cepillo sentado en la puerta de el depto y le pregunto, qué haces ahí? Y me dice:
– Charli-, abigail esta hablando un idioma muy extraño que no entiendo, la neta si me saca de onda.

Y yo le respondo a ver dejame nada más regreso de la tienda y platicamos. De regreso le platico a mi esposa (yo acudo a un templo cristiano ya hace un tiempo) y ella me dice pues ve a ver qué necesita. Bajo nuevamente y me invita a pasar a casa, y antes de entrar a la recamara si se escuchaba a la chava que hablaba un idioma extraño. La verdad se me erizó la piel y le dije a esta persona que pues hiba a pedir ayuda con mi guía espiritual osea mi pastor… Entonces salgo a mi depto y le llamó y le cuento lo sucedido a lo que el me dice que andaba lejos de mi casa.

Que me encargaba eso a mi y a mi esposa, qué oraramos a Papá Dios y que nosotros ya sabíamos lo que teníamos que hacer. Que pusiéramos al famoso cepillo a leer la biblia en el salmo 91. Para no hacerlo más largo, entramos al depto y a la recámara, esta chava abigail estaba toda tapada hasta el cuello boca arriba, ella es muy morena pero ese día se veía blanca, muy pálida, hablaba otro idioma y conforme nosotros le pedíamos ayuda a Dios ella alzaba más su voz, hasta que de repente en voz macabra y de hombre se carcajea fuerte y dice : Alabenme mis siervos. En ese momento siento un escalofrío por mi espalda y la recamara se hace muy helada. Decidimos salir de la recamara así como de patitas para que las quiero. Entonces nos fuimos al depto de arriba qué conecta con el de abajo y desde ahí empezamos a orar fuerte y se escuchaba como en la parte de abajo se reían y al mismo tiempo hablaba una voz de hombre muy ronca.

Gritos se oían muy escalofriantes. Canuto mi labrador a ladre y ladre y el depto de arriba también se volvió helado duramos como de las 10:30 pm hasta la 1 y algo de la mañana, en verdad que fue una experiencia que da mucho miedo. Hasta el más valiente se arruga. Entre golpes a la pared, carcajadas, maldiciones y gritos orabamos.

Después de empezó a sentir tranquilidad. Este chavo se quedó a dormir en mi depto y a las 4 am aprox tocan a la puerta y era la chava sale el “cepi” ella pregunta que esta haciendo ahí, le contamos lo que pasó y ella baja llorando…. Al otro día ella se regresa a casa de su mamá apenada por lo que pasó. Y al poco tiempo también trono con este chavo.
Si les aburrió les pido una disculpa, es diferente platicarlo qué vivirlo.
Juan Carlos Sánchez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *