Las brujas de Yucatán

LAS BRUJAS …
Leyenda de la Bruja Monia… Maxcanú, Yucatán.
Escrita y Adaptada por Eduardo Liñán

Lourdes Madero Lanz es la única mujer considerada “Brujo Mayor” en la historia de Yucatán, ejerció el oficio de bruja desde muy joven y por varios años hasta su muerte en 1969, conocida como la bruja “Monia” realizo infinidad de trabajos de hechicería y brujeriles a lo largo de seis décadas hasta morir a la edad de 88 años, fue después de un supuesto exorcismo practicado a un pobre hombre que seria poseído por una fuerza obscura, en la que venció y encerró al espíritu del mal. Posteriormente le fue dada la jerarquía de “Brujo Mayor” y ahí comenzó su leyenda.

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Para ser considerado Brujo Mayor la persona debe tener mayores conocimientos sobre diversos tipos y especialidades de brujería de los 150 que existen y haberlo practicado por muchos años, La Bruja Monia, dominaba y ejercía la brujería en la región conocida como “Camino real”, que iba desde Chocholá en Yucatán hasta Calkiní en Campeche. Ella tenía su casa en la villa de Maxcanú, levantada en medio de la jungla, en donde se dedicó a hacer todo tipo de trabajos, tanto de curación como negros.

Con una experiencia muy basta, la mujer era muy poderosa y astuta, todos los brujos tanto de Camino Real como de Veracruz y Tabasco la iban a consultar para que los ayudara y les enseñara las diversas artes de la brujería. Monia al alcanzar este nivel, se volvió ambiciosa. Deseaba mas, aunque vivía humildemente no deseaba fama, dinero, amor y cualquier cosa terrenal que la alejara de su verdadero destino.

Buscaba incansablemente el conocimiento y el poder para ser invencible ante cualquier otro brujo e incluso del horripilante espíritu del mal conocido en el mundo maya como Kabasbal, y a todas las huestes infernales que eran regidas por el maligno. Se dice que en su tiempo muchos hechiceros le temían y preferían no pedir su ayuda, tenían el temor de que al retar al maligno, este se vengara de ellos por ayudarla o consultarla. Era un regla entre ellos, podías dañar a las personas, hacerlos sufrir, pero tenias limites y uno de ellos era respetar al maligno, con el no podías jugar, ni siquiera mencionar su nombre, ya que de él emanaba la fuerza y el conocimiento para ejercer la brujería, Pero Monia era soberbia y eso le acarrearía consecuencias.

Monia logró ser la mejor hechicera de toda la región, su fama era bastante conocida y el poder que tenia la llevó a imaginarse como “reina del inframundo” y cayó en una obsesión que la llevó a dejar de hacer trabajos para la gente, simplemente abandonó todo y se fue a vivir a la selva, aislada de todo contacto con el mundo exterior, levantó una casita de paja y adobe, a unos 10 kilómetros al norte de Maxcanú, todo en aras de prepararse y alcanzar el poder para invocar y retar al maligno.

La leyenda cuenta que Monia tuvo por fin la manera de invocar al demonio , en cierta noche de diciembre durante el solsticio de invierno cuando la noche es más larga y la obscuridad reinaba por todos lados, hizo salir al maligno de entre el monte y al verlo se inclino ante él para pedirle su ayuda para eliminar a un enemigo poderoso que atormentaba a un cliente. El demonio complacido con Monia por haberle llevado a cientos de almas a sus dominios. Le respondió que le ayudaría; pero tenía que lleva a la victima a un pozo natural muy cercano en medio de la selva de donde emana la maldad, al estar ahí el surgiría de entre las sombras para entrar en el cuerpo del maldito y atormentar al enemigo antes de matarlo y robarle el alma.

Se dice que al llegar la noche, Monia llevó a un infortunado hombre completamente drogado y bajo el control de la hechicera, se internaron en el monte y al llegar al pozo, los ruidos de la selva y de la noche dejaron de escucharse. De pronto surgió una siniestra figura: era un hibrido de hombre con torso y cabeza de chivo, en cuyos ojos se reflejaba el fuego infernal, era un Huay Chivo que comenzó a hablar con Monia y le dijo “Hazlo ahora…”

La bruja arrodilló al hombre y el espíritu maligno del Huay Chivo se introdujo en el, mientras el hombre se revolcaba, victima de terribles dolores. La bestia permanecía inmóvil junto con él en un estado aletargado. En ese momento y aprovechando su vulnerabilidad, la mujer arroja a ambos al pozo y sacó un unos líquidos hechos de hierbas que retardaban por varias horas la conversión del demonio, esto lo debilitó al punto que no podía trepar por los muros, chillidos infernales y blasfemias se dejaron escuchar por todo el lugar mientras que Monia colocaba una gran tapa que tenia grabado un símbolo en sanscrito con la que cubrió el pozo y sobre ella coloco una roca, el símbolo debilitaría mas a la bestia que balaba lastimeramente y le rogaba que no lo dejara ahí. cada que se acercaba a la tapa para salir este caía de nuevo a las putrefactas aguas. Se dice que la victima también había recuperado la conciencia y trataba de salir trepando las paredes, pero la bestia no lo dejaba y entre ambos luchaban por salir sin éxito. Al final la vida del hombre se apagó ante el cansancio y la impresión de tener a aquel ser infernal cerca. El demonio aceptando su destino espero pacientemente a que su cuerpo se pudriera para escapar al inframundo, antes maldijo a la hechicera y juró vengarse. Monia lanzó un par de hechizos de amarre y sello para asegurarse que el demonio no escapara de esa prisión. Después de eso se retiró, estaba satisfecha, su corazón no cabía en el pecho de felicidad, había logrado la gran hazaña de su vida: derrotar al demonio y su leyenda creció aun más, había ganado una batalla, pero su alma y su vida se condenaron para siempre.

Se dice que al morir, el demonio se presento en el funeral para reclamar el cuerpo y el alma de la mujer, no se sabe si en verdad se convirtió en señora del inframundo, pero lo cierto es que su leyenda permanece aun en nuestros días entre los círculos de hechiceros de todo el mundo. Los cuales acuden a la última morada de la bruja, su casa cercana a Maxcanú donde aún permanecen sus paredes llenas de humedad y maleza, dicen que la energía es tal en ese lugar que los espíritus de los hechiceros muertos se reúnen ahí, y que la maldad de cientos de trabajos enterrados aun en nuestros días, ha logrado hacer maldito a este lugar y que el demonio acecha todavía su casa. en espera de almas que llevar al inframundo en donde seguramente estará el espíritu de Monia burlándose de la victoria que tuvo sobre el maligno.

~Eduardo Liñán

6 pensamientos sobre “Las brujas de Yucatán”

    1. monia monia es el nombre de la hechicera o bruja como vos le quieras llamar le pusieron ese apodo o nombre por que era la hechicera mas poderosa en ese tiempo y eso es lo que significa es un apodo de la hechicera por ser las bruja mas antigua y bruja en esos tiempos ☺§☺☺☺

  1. Aunque nacì en Mèrida, saliendo de la Sec.Agustìn Vadillo Cicero, nos trasladamos al DF para ingresar a la Escuela Nacional de Maestros, asì que desconozco muchas cosas del estado, de sus poblaciones y sobre todo de sus leyendas…

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