LA LLAMADA

LA LLAMADA

Relato basado en sucesos reales contado por Martha Silva
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Fue durante mi infancia que conocí a un vecino con el cual jugaba todos los días y andábamos juntos todo el tiempo. Su familia y la mía decían que mas grandes seriamos novios en tono de burla, nosotros sin comprender muy bien lo que nuestras familias decían al respecto, crecimos y éramos los mejores amigos; pero al llegar a la adolescencia yo lo comencé a ver con otros ojos y el a mí de la misma forma. Nos conocíamos todo y nuestros secretos eran mutuos. Así que nos hicimos novios y aquel vacile de nuestros padres sobre esa situación quedó atrás ya que no aprobaron el que tuviéramos esa clase de relación el y yo. Aun así, continuamos a pesar de eso. Nos veíamos a escondidas y descubrimos cosas juntos que nos marcaron para toda la vida.

Sin embargo la felicidad nunca fue completa. Su mamá murió recién comenzó el año, de una enfermedad incurable y eso lo deprimió tanto que terminamos la relación muy a mi pesar, yo quería estar con él para consolarlo. Continuamos viéndonos aunque ya no era lo mismo, el comenzó a poner barreras entre nosotros, yo a pesar de eso no lo dejé de amar. Pasó el tiempo y el inició otra relación al igual que yo. Pero nunca lo pude olvidar.

Pasó el tiempo y comencé a soñarlo, de la nada se me presentaba su imagen en mis sueños, siempre de pie frente a mí con una mirada que reflejaba muchísima tristeza. Luego levantaba su mano como despidiéndose de mi. Al despertar y recordar esos momentos que lo veía, sentía mucha nostalgia y tenía ganas de marcarle; pero nunca lo hice. Había días que estando haciendo mis actividades, a mi mente llegaba ese recuerdo de verlo triste y despidiéndose. No le di importancia y pensé que era mi mente la que intentaba recordarlo.

Después dejé de soñarlo y seguí con mi rutina diaria. Un día después de haberme sentir algo mal, me levanté tarde para ir a trabajar, me sentía muy cansada y mientras me bañaba muchas imágenes de mis momentos de mi ex novio, inundaron mi mente, desde que éramos niños hasta ser jóvenes. El torrente de recuerdos los podía sentir en mi corazón y sentí mucha tristeza. En ese momento decidí marcarle y quizás verlo para ver cómo estaba; pero nunca contestó el celular. Mientas me terminaba de arreglar, escucho el timbre de la puerta y al abrir vi que era un primo. Al verlo noté que su rostro estaba desencajado. En cuanto me vio me dijo que me tenía una mala noticia: Ese día, era el funeral de mi ex novio. Yo no podía creerlo y pensé que estaba bromeando; pero luego me dijo que había tenido un accidente y que estuvo en coma durante una semana, hasta que perdió la batalla con la muerte. Eso fue demasiado para mí, me volví loca al enterarme de tristeza y dolor. Fui a su funeral y fue el día más triste de mi vida. Lo recordé todo el tiempo como habíamos jugado juntos siendo niños y sus “apariciones” en sueños, pensando que se estaba despidiendo de mi. Me deprimí mucho al grado de no querer salir o saber nada del mundo.

Una noche después de su funeral, recibí una llamada de un número desconocido, al revisar no le tomé importancia, sin embargo estaba recostada de lado en mi almohada con los ojos a punto de reventar de lo hinchados que estaban de llorar cuando comencé a ver los contactos del teléfono, el primer contacto que vi fue el de él, siempre lo tuve. Me gustaba ver su foto de vez en cuando, sonriente y lleno de vida. Así lo recordaba y un par de lágrimas se asomaron rodando por mis mejillas. Al abrir el contacto su foto extrañamente me apareció borrosa, la pantalla del teléfono parecía tener estática, se veia como esas pantalla cuando no sintonizan un canal. Se me hizo algo extraño y revise el teléfono, todo bien. Al salir de los contactos noté que la foto que tenía mi novio estaba en todo los demás contactos, era imposible.

Sin saber que sucedía, de nueva cuenta entra una llamada y al ver quién era el numero no lo conocía sin embargo en la pantalla aparecía la foto de mi ex novio. Sin dudar contesto y solo escuchaba estática. Se cortó la comunicación y el teléfono volvió a la normalidad. Las fotos de los contactos aparecían como correspondía. Eso me inquietó demasiado y después comprendí que el se despidió de mí, lo intuía. Después de su muerte tardé mucho en recuperarme. Han pasado 10 años de su partida y aun me sigue doliendo, lo recuerdo con amor y recuerdo que a pesar de la muerte él, vino y me dio el ultimo adiós.

Si vas a copiar y pegar el relato menciona los créditos correspondientes de autor – relator y menciona la fuente donde lo tomaste, eso me ayuda a seguir publicando. Gracias.
Derechos de contenido reservados 2017 © Eduardo Liñán.

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