Historias de miedo reales

 

Historias de miedo reales

Mami !déjame descansar¡

La siguiente historia de terror esta basada en sucesos reales en la vida de una mujer llamada María C. solo algunas partes han sido modificadas con fines de dramatización, siendo los eventos descritos totalmente reales

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María era una mujer de tantas otras, la cual trabajaba en lo que podía para mantener a su único hijo, sin contar con el apoyo del padre del mismo mas que de forma ocasional, sé esforzaba por forjar un futuro para ambos.

Historias de miedo reales

De carácter recio y fuerte, respetada por su forma de ser, afrontaba la vida de forma firme, siendo su hijo único, el centro de su vida.

Un dia, estando en el exterior de su vivienda en una vecindad el centro de CD Juárez, no noto que su hijo jugando se bajo de la acera, y un auto salido de la nada lo atropello, matándolo de forma instantánea.

Aunque soporto cuanto pudo el sufrimiento, de menos hasta el entierro del niño, finalmente el dolor pudo mas que la razón, y comenzó a caer en momentos de profunda depresión, seguidos de capítulos de autocompasión, los cuales, al refugiarse en el alcohol, dieron paso a frecuentes episodios de delirio, durante los cuales no deseaba otra cosa que saber quien fue el que atropello a su hijo para vengarse, y al no haber forma de saberlo, deseaba que fuera su vida la que terminara

También era común verla por las calles tomada, con las ropas que su hijo vestía al momento de morir deseando las muertes de cuanto niño veía, preguntando al cielo que por que no morían ellos también al igual que el suyo, conteniéndose las ganas de sacrificar en persona a alguno de ellos,

Un día, encontrándose en su casa, su dolor la llevo al extremo del delirio, y con ropas de su hijo entre sus mano, renegó de dios y de la virgen, exigiéndole que le hicieran justicia y le devolvieran al hijo que al habían arrebatado, si de verdad eran tan buenos como los padrecitos decían, les exigía lo que para ella era lo justo.

Sin tener casi ya razón, escucho un ruido de algún lugar de la habitación, lo que le pareció el llanto y el quejido de un niño, llevándose fuerte impresión cuando al volver la mirada al centro de la habitación pudo ver con claridad el ataúd en el cual fue sepultado su hijo, aún sin salir de su sorpresa, se acerco al mismo con una mezcla de sentimientos, deseando saber por un lado si será verdad, y por otro, abrazar de nuevo a su vástago.mas al acercarse a la tapa escucho con
claridad un lamento que le decía:

MAMI ¡DEJAME DESCANSAR¡

La borrachera se le cortó al instante, y cayó de rodillas frente al ataúd, llorando pidió el perdón de su hijo, cuando otra voz, ésta vez más amable y cálida venida de algún lado le indico:
¿Deseabas verlo?, aquí lo tienes, permití que sucediera para que te dieras cuenta que es ya un angelito, y con tu actitud no le permites descansar y venir a mi presencia.

María ya no soporto mas, y de rodillas lloro y suplico por el perdón del niño y del creador, hasta quedarse dormida.

Al despertar, sintió el peso de su alma desaparecer, y aun asustada fue a platicar con un sacerdote, quien le comento que si el Señor había recogido a su hijo, era por un plan previamente concebido, y que era hora de dejarlo ir por el bien de todos, ordenandole una misa por el descanso del alma del menor.

Con el tiempo rehízo dentro de lo posible su vida, teniendo algunos hijos mas, pero recordando siempre, que al morir alguien, el llanto y el dolor deben ser cíclicos para cerrar el capítulos que los unía, pero debe dársele también, la tranquilidad necesaria para que sigan su camino y puedan ir a descansar en paz.

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