Historias de miedo para leer

 

EL ROSTRO:

(AUTOR )
ISRAEL MORENO.

La muerte de mi madre cambió mi vida por completo, me dejó a la deriva. Por primera vez en mi vida, puedo decir que me sentí solo.

Aún no se si tal impacto mermó mi cordura, pero los sucesos que continuaron días después de su muerte no parecen encajar en explicación alguna…

La última vez que había visto su rostro fue antes de que la sepultaran. Traté de grabarla en mi memoria, sin embargo, días después de su entierro sentía la pesada necesidad de volver a verla, totalmente consciente que aquello era imposible, busqué respuestas más allá de la razón.

Historias de miedo para leer

Con mi mentalidad dañada y abierta de par en par, me dejé embaucar por chamanes, brujos, psíquicos y demás charlatanes con tal de volver a verla, fue entonces que me presentaron a Ray, éste tipo decía que podemos volver a ver a las personas cuando han muerto, que en un ritual simbólico, uno podía invocar la energía de esa persona y como respuesta a dicho estímulo, los ojos crearían una imagen, la imagen no sería real, esa persona está muerta, pero estaría ante su imagen (era como engañar al cerebro, con eso me bastaba); el aspecto de Ray era el de un tipo normal, no se inclinaba a ningún estilo, era muy descuidado con su apariencia, sabía de él que era un criminal, estaba metido en problemas de drogas y cosas por el estilo, hablaba mucho del diablo, pero de una forma extraña, como si éste fuera un amigo suyo; yo le creí.

Invité a Ray a mi casa para que me ayudara con el ritual, solo me pidió que consiguiera algo que Mamá usara mucho; su delantal. Ray llegó a mi casa cerca de la media noche, cargaba una mochila con velas y figuras de barro que nunca había visto. Previamente había arreglado la habitación de mi madre para hacer el ritual allí, después de todo, en ese cuarto ya hay un espejo de cuerpo completo, dónde según Ray aparecería su imagen; colocamos las velas y las figuras de barro como si fueran para un altar frente al espejo, Ray dibujó con un labial de mi madre un símbolo en una esquina del espejo y me dio indicaciones, todo es parte de la sugestión, pensé; debía cerrar los ojos en todo momento, estaría parado frente al espejo, en la mano izquierda el delantal sujetado con fuerza y preguntar algo a mamá sin mostrar miedo, podía tardar horas pero no debía abrir los ojos hasta que ella me contestara, y la vería en el espejo. Empecé a sentir escalofríos cuando Ray me dio las indicaciones y hasta ese momento se me ocurrió preguntarle si él lo había hecho antes, él se rió y me dijo,- no olvides no abrir los ojos hasta que ella hable; apagó la luz y salió de la habitación, cerré los ojos, mis rodillas temblaban, escalofríos corrían como ratas por mi espalda, brazos y piernas.

– ¿Mamá?…

No sucedía nada, comencé a pensar que Ray estaba robando cosas de mi casa, que todo era una tontería, estuve a punto de abrir los ojos y acabar con el ”ritual” cuando sentí la yema de los dedos de mi madre correr por mi espalda de hombro a hombro, mi sangre descendió, me quedé sin aliento,recordé las indicaciones.

– ¿Mamá?…

Pasó un rato y mi madre no contestó nada, pero podía escuchar una respiración en el cuarto, juro que alguien estaba allí, a mi lado, la puerta no había sido abierta, ni siquiera pensé que pudiera ser Ray. Alguien empezó a jalar con delicadeza el delantal.

– ¿Mamá, eres tú?

Tenía tanto tiempo con los ojos cerrados y sin escuchar nada que era difícil distinguir si estaba pasando algo o era mi imaginación, sin embargo, ella no había dicho nada aún y yo no debía abrir mis ojos, sentí su cálida mano en mi hombro.

– ¡Mamá¡

Rompí en lágrimas y la abrasé con todas mis fuerzas pero ella se quedó estática, su cuerpo estaba rígido, juraría que era mi madre, pero seguía sin decir nada, así que no podía abrir mis ojos. Ella levanto sus manos y me tomó de la cabeza, me acercó y dio un beso en la frente, las lágrimas me escurrían, moría por ver su rostro, hasta que al fin habló.

– Yo no soy tu madre.

Escuche al espejo quebrarse, mi sangre descendió, ¿abro los ojos ahora? pensé, pero no fui capaz, Ray no cree en mi historia, dice que no hay contacto físico, que me sugestioné, francamente no sé qué pasó, solo sé que alguien aparte de mí estaba en la habitación conmigo, alguien me abrazó, pero estoy seguro que no era mi madre.
fin.

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