Historia real de Fantasmas de blanco

Historia real de Fantasmas de blanco

Buen día a todos!! El día de hoy quiero compartirles una historia que me conto un antiguo compañero de trabajo que trabajo como guardia de seguridad en una empresa de la zona industrial, específicamente del parque tres naciones primera sección, y quiero compartirla porque he leído varias historias y he visto varias imágenes (muy falsas por cierto) de apariciones que se dan en empresas de la zona industrial, sobre todo de una niña de corta edad y esta no es la excepción. La historia de terror es la siguiente:

A Alberto lo asignaron a ese servicio porque ya tenía algo de tiempo en la empresa y su desempeño había sido bueno, por lo que su jefe inmediato decidió recompensarlo asignándolo como responsable del servicio, él se tenía que encargar de la asistencia, labores de todos los guardias entre muchas cosas más pero, algo que siempre lo volvía medio loco era la asignación de roles, sobre todo del turno nocturno, porque cuando había vacantes, y eso era regularmente, nadie quería cubrir el apostamiento de la caseta número 3 en el turno de la noche, solo había un guardia de nombre Ramiro, un tipo huraño, apático y poco sociable que aunque su conducta no era lo más deseable, realizaba bien su trabajo y él regularmente cubría el turno nocturno con alguno de los cubre descansos.

NIÑA-TERROR-HISTORIA

Un día Alberto se dio a la tarea de investigar porque razón nadie quería cubrir ese turno, ya había escuchado varias que nadie quería pero, no había puesto mucha importancia a ello y la respuesta que recibió de algunos lo dejo molesto de cierta manera “espantan” eso lo que había dicho, al cuestionarles que es lo que sucedía muchos no querían contestar porque en verdad nunca les había pasado nada, solo comentaban las cosas que les habían platicado y solo uno pudo decirle que durante la noche se escuchaban gritos y risas de una niña pequeña, lamentos de una mujer pero, sobre todo, se veía una niña caminar por el área de prensas, una zona donde todo estaba delimitado, un lugar no muy seguro para andar deambulando por ahí pero sobre todo, un lugar dónde solo había dos salidas en la parte frontal para peatones, una para vehículos y un cuarto de controles de no mucha dimensión hasta el fondo del mismo que no tenía salida, era un cuarto cerrado de acceso restringido, ya que tenía acceso por tarjeta electrónica o digitación de nip, al ser un área sensible, el acceso era solo para personal autorizado, algunos de seguridad industrial y solo para uno de seguridad patrimonial, muy controlado. Él escucho todos los comentarios del testigo de estos eventos y lo tomo con cierta burla en su rostro, no creía nada de lo que había escuchado y decidió dejar el tema así.

Días después se acordó de lo platicado con ese guardia y decidió preguntar ahora a Ramiro de lo que sucedía y la respuesta que recibió no le ayudo mucho para lo que días después tendría que realizar por obligaciones del trabajo, “es mejor que no pregunte señor, aquí no hay cosas buenas y se dejan ver como una niña y una mujer, la niña aunque se ve inocente tiene algo malo igual que la mujer, yo he tratado de acostumbrarme, solo debo decirle que mejor no se meta con ellas y aléjese todo lo que pueda”, el rostro de Ramiro no reflejaba ningún tipo de sentimiento pero, algo en sus ojos le dijo a Alberto que hablaba con toda seriedad y que era mejor hacerle caso, al menos no lo tomo como juego como lo hizo con el otro guardia. El trabajo continuó normalmente, los turnos se cubrían y las ausencias de guardias se habían estabilizado, sin embargo, llego diciembre y el día 12 del mismo mes la empresa realizo un convivio para celebrar a la virgen María por lo que la empresa solicito apoyo adicional de los guardias de seguridad y tuvieron que enviar al doble de personal solo para el turno matutino pero, para en la tarde se iban a dos ausencias, una en caseta 2 y una en la 3, Alberto aunque había trabajado en turno matutino decidió cubrir una de las dos ausencias y solo consiguió a alguien más para la otra posición, él al ser el responsable de turno podía elegir en qué posición desempeñarse pero, la inquietud de poder saber que pasaba en la tan mencionada caseta tres decidió quedarse ahí, donde solo se desempeñaba una persona controlando radio, teléfono y en el monitor solo veía 4 cámaras, las cuales no podía manipular y mostraban diferentes secciones del área de prensas.

Inicio su jornada normal a las 7 de la tarde, cada hora debía hacer un recorrido completo al área y registrarlo en una bitácora. La caseta donde él estaba era pequeña, quizá 2×2 metros, un pequeño escritorio, un archivero, una computadora que mostraba las cámaras, un dispensador de agua y solo eso, 3 lados de la caseta daban hacia la zona exterior de la nave y una daba al pasillo central de la misma, todo tranquilo y llegadas las 12 de la noche, después de su quinto recorrido llego a pensar que todo lo que habían dicho era un total mentira, dio los recorridos siguientes y a las 2 am continuaba con el otro, cada recorrido duraba cerca de 10 minutos o menos. Comenzó su trayecto normalmente y el dar vuelta hacia la izquierda del pasillo central escucho una pequeña risa, que más que darle miedo le causó preocupación ya que quizá una de las operarias había llevado a su hija al convivio y de cierta forma esta se había extraviado en la empresa, idea ilógica pero, es ese momento no le pareció así, dio unos pasos y volvió a escuchar la risa y entonces si se le heló la sangre, a unos metros delante de él, a un costado de una de las bandas había una niña de unos 5 años con un vestido de color blanco aunque sucio, pelo desaliñado, descalza y con un listón rojo amarrado a su cintura. La iluminación de la nave era adecuada, las luces no se apagan, solo se disminuyen por lo que aprecio claramente a la pequeña, al dar un paso él la niña comenzó a moverse hacia el pasillo de la izquierda por lo que inmediatamente se lanzó detrás de ella y al llegar al pasillo vio como esta giro hacia la derecha al siguiente pasillo, siguió avanzado tras de ella y nuevamente la vio girar hacia la derecha rumbo al cuarto de controles y justo es ese momento se dio cuenta de que algo no estaba bien, seguía escuchando la risa a lo lejos pero, ¿caminaba o solo se desplazaba? Al dar el último giro vio como esta niña entro al cuarto de controles, no lo razono en ese momento, solo siguió avanzando para llegar a ella y quedo justo frente al cuarto mencionado, intento abrir la puerta de acceso electrónico y esta no se acciono, en su mente volvió a escuchar la risa de la niña y aunque el miedo crecía y crecía en su interior debía cumplir con su trabajo y revisar el cuarto, saco la tarjeta, acciono la puerta y entro, esta tenía un enorme panel de controles en el centro, el cuarto no era muy grande pero a la derecha y a la izquierda solo había válvulas, tubos, y cajones de dispositivos, imposible que alguien se escondiera ahí, igual reviso aun cuando el miedo seguía creciendo en su interior y decidió salir inmediatamente, al dar solo un paso fuera del cuarto de reojo vio a la pequeña niña en el pasillo de la derecha que estaba arrodillada en el suelo, con las manos cubriéndole la boca en una mueca de sonrisa nada agradable, la observo por unos segundos e inmediatamente comenzó a correr rumbo a la caseta, corrió el pasillo lo más rápido que pudo y antes de dar vuelta a la derecha para llegar a su destino voltio la mirada para ver si veía nuevamente a esta pequeña y lo que vio lo hizo arrepentirse por mucho tiempo, se detuvo, giro y observo a una mujer, parecía la viva imagen de la pequeña pelo largo desaliñado que le cubría la cara, vestido blanco sin listón, parecía manchado de sangre y largo, no se le veían los pies, los brazos a los costados los cuales comenzó a levantar lentamente pero, no se esperó a ver el resultado, solo salió corriendo, se encerró en la caseta y no se volvió a mover de ahí hasta que el tueno termino a las 7am.

Al día siguiente reporto todo eso a su jefe inmediato al cual le tenía bastante confianza, este no le creía del todo pero, Alberto menciono que si no lo cambiaba de servicio simplemente renunciaría, lo cual le hizo ver a su jefe las cosas de forma diferente y decidió moverlo de servicio.
“¿Sabes que es lo peor de todo Lucio? Mientras estaba en la caseta el miedo de que se llegara a asomar cualquiera de las dos por la ventana me mantuvo con una angustia enorme, tenía demasiado miedo y quería salir huyendo pero, no tenía como irme y mi responsabilidad no me lo permitió, sin embargo, aunque nunca llegue a verlas de nuevo, no puedo olvidar la sonrisa en el rostro de la niña, tenía algo malo, algo tétrico y maligno pero, sobre todo, justo antes de correr hacia la caseta después de ver a la mujer, esa cosa soltó un grito tan lastimero y desgarrador, me recordó a los relatos de la llorona, que eso me hizo salir impulsado rumbo a mi refugio y no moverme nunca más, lamentablemente, ese grito aún lo tengo grabado en mi mente”.

Mil gracias a todos por leerme y nuevamente si tienen alguna duda o comentario con todo gusto los atenderé. Gracias!!

 

AUTOR:  Lucio Guerrero

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