Escucho lamentos en mi casa, fantasmas, golpes en las paredes de noche

Bienvenidos a Historiasdeterror.website, hoy publicando 4 historias reales  que fueron enviados esta semana, buenas noches.

Hola buenas noches quisiera compartirles algo que me paso hace 15 años en ese entonces yo tenía 8 años. Una noche mi mama hacia tortillas de harina y yo siempre tenía la costumbre de estar a un lado de ella para ver como cocinaba y aprender. En aquel entonces mis hermanos vivían con nosotros, hoy en dia estan casados y ya no viven aquí, en fin volviendo a lo anterior la casa donde vivimos es de dos plantas los dos cuartos de arriba eran de mis hermanos y en la parte de atras de la casa vivía un matrimonio ya de la tercera edad solos.

En el cuarto de atrás de la segunda planta era el de mi hermana y tenia una ventana que daba vista a la casa de atras donde tenian un árbol enorme y siempre le decía a mi mama que en las noches escuchaba como que lamentos de una anciana, mi mama pensaba que podía ser la señora del matrimonio, asi sucedio durante dos dias. Fue un sábado no se me olvida la fecha mi mamá y yo estábamos abajo en la sala viendo una película de terror y mis hermanos andaban de fiesta; cuando en eso se prende el estereo y los focos de los cuartos de arriba y nos asustamos porque el estereo tenia el max volumen fue tanto el susto que los vecinos ya de 15 años que estaban en la calle jugando futbol mi mama les hablo y les dijo que si podían subir ala planta de arriba a checar si no se metió alguien, subieron como 6 muchachos mismos vecinos, checaron y no había nada solo las ventanas abiertas y había mucho viento.

Al día siguiente nos enteramos que la señora de atrás del matrimonio había fallecido un dia antes por la tarde mismo dia que sucedio lo de mi casa ya en la noche, la señora falleció de un infarto y que duro horas el cuerpo en la casa porque el señor trabajaba y nadie se quedaba con ella.

Cuando supimos lo de la señora lo primero que pensamos fue que su espíritu quedó por un par de horas y fue quien nos asustó encendiendo la luz y el estereo a todo volumen tanto que nos asusto mucho. Después de lo sucedido mi hermana seguía escuchando lamentos por las noches pero lo curioso es que solo se escuchaba estando en el cuarto de arriba de la parte de atrás si uno estaba abajo pero atrás en el patio no se escuchaba ya que hoy en dia este cuarto lo habito yo y de vez en cuando siento como que algo o alguien dentro de mi habitación y años anteriores a mi me pasaba muy seguido eso de que a uno se le sube el muerto y despertaba muy asustado.

Segunda historia real de terror

Hola me llaman Ady, lo que les platico en estas lineas me paso hace tiempo . Tendría como unos 24 años aproximadamente, cuándo trabaje en un despacho allá en el centro de Monterrey (cerca del museo de Historia). La construcción del despacho estaba edificado de manera que se divide en dos secciones separados por un pequeño estacionamiento y una palapa (oficinas al frente, estacionamiento, palapa y oficina en la parte de atrás)

Yo trabajaba en el área de la parte de atrás, planta alta en un cubículo y tenia de frente una gran ventana (el vidrio es de los que son espejo, tu puedes ver de adentro hacia afuera pero no de afuera hacia adentro) donde se puede ver parte del estacionamiento.

Se les explico todo esto para que se den una idea del panorama, ya que en esa área y en la planta baja tuve experiencias paranormales

Por lo general a la hora de la comida todos salían y solo la recepcionista y yo nos quedábamos en la oficina, íbamos a la cocina y terminando de comer, nos poníamos a platicar en la planta alta en mi área de trabajo. Cierto día estábamos en plena charla, cuando se cerro la oficina de mi jefa, la puerta azoto y dije en voz alta : -Chin, mi jefa dejo abierta las ventana de su privado y se van a volar todos los papeles que están es su escritorio. Me levante, abrí el privado esperando ver un regadero de papeles y para mi sorpresa , las ventanas estaban cerradas y las persianas abajo, me quede observando la oficina buscando la lógica del porque se azoto la puerta, al no encontrar la causa le digo a mi compañera que todo esta cerrado, que no entiendo por que se movió la puerta.
Mi compañera se veía un poco asustada, pero seguimos con la charla, pasaron unos cinco o diez minutos y de repente se empieza a abrir un cajón de un escritorio que estaba frente a nosotras.
Nos quedamos calladas y veíamos como lentamente se movía el cajón hasta que quedo completamente afuera, me levanto y voy hasta el escritorio empujo y jalo el cajón para checar si es el mecanismo lo que hace que se abra (es de rieles), para mi sorpresa ese cajón esta muy pesado que requirió un poco de fuerza para cerrarlo y un buen jalón para abrirlo, le digo a mi compañera: -Sabes, creo que no nos quieren aquí en esta área, que tal si nos vamos a tu lugar a seguir platicando (en la planta baja), ella accede y cuando estábamos bajando las escaleras sentimos mucho frío y rápido bajamos.

Estando en el lugar de ella escuchamos claramente como se movían las sillas en la planta alta, vi como estaba de asustada y le dije : -Disculpa por lo que voy a hacer, fui al comienzo de las escaleras y empecé a echar de maldiciones a lo que estaba allá arriba. Se calmó todo y se sintió un silencio horrendo, después escuchamos como se volvió a azotar la puerta de la oficina de mi jefa.
Cuando menos lo esperamos ya era hora de entrada de comida.
Yo comente lo sucedido con mis compañeros y me veían incrédulos y hasta me dijeron que no era cierto, total no me creyeron nada.

Mi trabajo requería que en temporadas, estuviera casi 24 horas trabajando, en ocasiones acompañada con mis demás compañeros en otras sola.

Una de las tantas veces que me toco estar trabando sola hasta muy tarde por la madrugada(3 ó 4 am ) aquí les remarco que cuando me quedaba , solo era yo en todo el edificio, estaba muy concentrada haciendo mi chamba en la computadora y cuando me levante por unas impresiones que mande (la impresora estaba en medio de la oficina) le di la espalda a la ventana que esta frente a mi cubículo, y en eso oigo claramente que golpetean el vidrio (toquido) una, dos, tres veces, me quedo callada y veo hacia la ventana y no veo nada, me quedo pensando quien a esta hora me toca el vidrio, cuando caigo en la cuenta que estoy en un segundo piso y no hay ninguna manera de llegar a la ventana a menos que sea con una escalera.

Tranquilamente voy a mi lugar, apago computadora recojo mis cosas y empiezo a apagar luces de la planta alta, cuando llego a la parte de abajo, recuerdo que tengo que activar la alarma, para esto en recepción había dos puertas, una daba al estacionamiento y otra a la palapa ,esta puerta tenia que ser cerrada por fuera, así que encendí todos los focos de afuera y salí a echar llave a la puerta, para mi sorpresa los focos de la palapa estaban apagados, me dirijo a la puerta pongo llave y regreso a la oficina. Antes de activar la alarma, vuelvo a encender los focos de la palapa para comprobar que sirvan pues no entendía porque se apagaron, y si funcionan.

Pongo la alarma y salgo al estacionamiento para cerrar la puerta y para mi sorpresa todos los focos están apagados, echando madres me dirijo hacia la puerta de salida y en lo que se abre el portón (era eléctrico), volteo y las luces de la palapa están encendidas.

Para esto desde el momento que tocaron el vidrio se sintió una atmósfera extraña en todo el edificio, quiero decir que sentí un cambio de temperatura, se sentía fresco, y había un silencio total.
Cuando se esta abriendo el portón, el cual da a una calle muy transitada y en esa época era común que en la madrugada (3,4 o 5 am) hubiera gente por las calles del centro, me acuerdo que ya es madrugada de sábado y a pesar de que se oye ruido en la calle, al interior del despacho se sigue sintiendo un silencio absoluto. Salgo y en lo que se cierra el portón alcanzo a ver que se prenden las luces del estacionamiento, y solo alcanzo a decir para mi misma: -Ya se que no quieren que este aquí, a estas horas, no me asustan, pero odio que me fastidien y distraigan con todo el trabajo que tengo.

Obvio el Lunes llegue comentando a mis compañeros lo que me sucedió y nadie me creyó, solo la chica de recepción.

Me pasaron varios sucesos en esa oficina, pero se los dejo para otro día. Espero sea de su agrado, gracias por leerme, Saludos

Tercera historia real de terror

Soy de Argentina, Entre Ríos.
Como siempre digo, soy una chica muy sensible a eso que llamamos cosas paranormales. Hace menos de un mes, estábamos con amigos en mi casa era de madrugada, todos afuera, eramos muchos, de la nada empezamos a escuchar como el ruido de una alarma, nadie queria entrar a la casa ya que siempre todos sienten que los miran, lo que es raro es que no tenemos ningún reloj adentro, ni celulares, el único que hay en mi casa es el mio y lo tenia yo en el bolsillo.

Mi prima, agarro valor y se paró a ver que era ese sonido y de repente paro, no se escuchó más. Cuando volvió con nosotros nuevamente empezó a sonar hasta que no le dimos mas importancia, yo jodia con que era una bomba activada como para reírnos y dejar de darle importancia.
Hacia muchisimo frio, así que preparamos el mate ( bebida tipica de argentina), nos metimos todos a mi pieza (no tiene puerta, así que se ve para la cocina) entre todos los que quedábamos éramos 6..
4 mujeres y 2 varones.

Se acostaron todos en mi somier, yo sentada en una silla al lado cebando mates, cuando de la nada empezamos a sentir como que alguien andaba arriba del techo, era alguien o algo que pisaba muy fuerte, yo ya estoy acostumbrada a cosas raras pero ellos no y escuchábamos que caminaban de un lado a otro y nosotros seguiamos el ruido con la mirada, despues parecía que algo andaba dentro del machimbre del techo, no era algo muy normal, todos se taparon hasta la cabeza y yo para cortar la tensión dije, deben ser ratones, riendome.. Después, empezamos a escuchar como rasguños desde adentro de la pared, se escuchaban como se movían por todas las paredes de mi pieza, y yo seguía diciendo.

-seguro hicieron cuevas dentro de los ladrillos los ratones y me seguía burlando, mientras mas me burlaba, mas fuerte se escuchaban, asi que quedamos todos en silencio, mis amigos ni se movían, son muy miedosos, demasiado.. Después al rato, escuchamos como abrieron la puerta de el living despacito, yo miraba para la cocina y no se veía nada, cuando todo quedo en silencio se empezó a sentir como entraban del living (sala) a la cocina, con pasos muy largos que se arrastraban, fueron de 4 a 5 pasos, hasta que llego a mi pieza y no se escucharon mas, mis amigos decían que era mi hermano y yo les decía que no, que mi hermano no se levantaba jamás de madrugada (el estaba durmiendo en el living) agarre coraje, dije voy a dejar el mate, nadie queria que vaya para la cocina pero fui igual, con miedo obvio, empecé a ver a todo mi alrededor, vi como la sombra de una persona en la puerta que sale de la cocina para afuera, no le di importancia y entre rápido a mi pieza, no le comente nada a nadie, solo dije que no habia nada.

Luego de eso nos empezaban a golpear las paredes muy rápido, y se escuchaban como que andaba afuera tocando las ventanas, como queriendo abrirlas.

La verdad yo no se lo que es, hace bastante que siento cosas muy raras, mi viejo falleció hace 3 años y 2 meses, yo no voy a verlo al cementerio porque me hace mal, no me gusta para nada. Mucha gente dice que es el, porque nunca me paso nada malo, solo siento que anda alguien, que me miran, me esconden mis cosas y bueno ruidos raros.

Quería tirar agua bendita pero me dijeron que no haga eso, porque capaz es algo malo y va ha sentir que lo estoy desafiando y las cosas pueden empeorar, a mi no me molesta vivir con esos ruidos, pero me pone mal que la gente, mis amigos y familiares no me quieran visitar o quedarse por miedo..
Algún consejo?..

 

La Sexta sombra

Era época de vacaciones de Semana Santa, no recuerdo el año exactamente, pero calculo que fue alrededor del año 2003, (yo tendría 13 años).

Radico en un Municipio del área metropolitana del Estado pero mi abuela materna vive en un ranchito en Aramberri, N.L. y en ese entonces, vivían también dos primos (hombre y mujer) con ella. Así que, siendo vacaciones, fuimos a visitarla mi mamá; mi hermana, y yo, y nos llevamos a una prima por parte de mi familia paterna.

En las noches, cuando sale la luna, te regala una luz maravillosa, especialmente cuando es luna llena, que te permite caminar tranquilamente por la noche, sin miedo a tropezarte o caerte por falta de luz. Así que, al oscurecer esperamos a que saliera la luna, para poder ir a la tienda a comprar leche y pan para el café y algunos fritos para nosotros.

Una noche ya que la luna salió nos fuimos, los 5 primos, a la tienda, cabe mencionar que la tienda esta retirada, y para llegar a ella había que salir del terreno donde vive mi abuela, caminar por el “callejón”, después tomar otro caminito para llegar a la carretera y recorrer un tramo de esta y al fin llegar a la tienda (que estaba a orilla de la carretera), hacíamos aproximadamente de 15 a 20 minutos (sin ir de prisa).

Al salir del terreno donde está la casa de mi abuela está el mencionado “callejón”, que es un camino de terracería un “poco” irregular (subidas y bajadas ) y no hay alumbrado público, hasta llegar al cruce con otro camino que sale a la carretera, íbamos caminando en fila hombro con hombro, (como si jugáramos “a tapar las calles” jaja) y al ser 5 personas (que por la posición de la luna, las sombras quedaban al frente de nosotros), lo lógico es ver 5 sombras, pero no era así, pude ver una sexta sombra, como si fuera otra persona junto con nosotros en el extremo en que yo iba, así que eso me inquieto, pero no dije nada, pensé que era algún efecto de alguna otra luz, pero ¿Cuál otra luz? El alumbrado público aun estaba un poco retirado, observe la sombra de todos y ninguna se veía doble, y lo que hice fue cambiarme de lugar, de un extremo (de la fila) al otro, y podía seguir viendo esa sombra, trate de meterme en medio, pero no me dejaron, iban todos muy a gusto platicando, trate de distraer mi mente y cuando llegamos al cruce con el otro camino, donde ya había alumbrado público, la sombra ya no estaba.

Al fin llegamos a la tienda, compramos lo que necesitábamos y regresamos a casa, la plática seguía igual que como cuando íbamos, y de regreso, al pasar por el callejón, ya no se vio esa sombra. Llegamos a casa, dejamos en la cocina el pan y la leche, y nos fuimos al cuarto a comernos los fritos que nos habíamos comprado; entre la plática, hubo un silencio y alguien dijo:
-“¿Vieron la sombra?”
Y todos contestamos sorprendidos con un –“¡Si!”.
-“¡Creí que solo yo la había visto!” dije, y mis primos dijeron lo mismo, y entre bromas nerviosas, comenzamos a comentar que quizá era algún fantasma que le gusto nuestra plática, que probablemente no quería estar solo, etc, etc. De algún modo, me sentí a gusto de que no solo yo la haya visto.

Después salimos del cuarto para platicar lo que habíamos visto, a mi mamá y abuela, y preguntamos si había pasado algo ahí, pero haciendo memoria no recordaron que haya sucedido algo. Y hasta el día de hoy aún pensamos en esa sexta sombra, ¿Qué o quién era?, ¿Se habrá sentido bien con nosotros?, ¿Nos iba cuidando o acompañando? Creo que nunca lo sabremos.

Espero les haya gustado este relato y no haya sido muy tediosa la explicación.

La fotografía es del callejón, mas no recuerdo si es exactamente el tramo donde se apareció la sombra, no tiene ningún retoque ni nada en especial, solo muestra el lugar, y esta movida simplemente no la tome bien (jaja).
A. C.

One thought on “Escucho lamentos en mi casa, fantasmas, golpes en las paredes de noche”

  1. Gracias por vuestras historias. Estarán mejor o peor narradas pero parecen auténticas experiencias.

    De la primera me quedo con el valor de la chica que cuenta lo que sucede en ese edificio. Realmente no me imagino a mí misma teniendo el temple que tiene para estar trabajando y revisando las mismas luces que ella enciende y que se apagan misteriosamente. Increíble. Me gustaría saber qué es una “pampana” o algo así escribe.

    De la segunda. Bien podría tratarse de esa mujer mayor lo de la subida del volúmen del aparato y el viento. Pero los lamentos del árbol… ya se oían antes de su muerte ¿no?

    Y la tercera… sencillamente espeluznante. ¡Madre mía! Es que soy yo la que va con el grupo y me lo hago todo encima. ¡Qué valor tuvísteis!

    Las tres historias tal cual, sin retoques, ni exageraciones… tal cual están contadas… inducen a creer que realmente ocurrieron así.

    Gracias por el buen rato a las tres por compartir vuestras experiencias.

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