En lo mas profundo del mar

 

Aquí el Capitán Armando, grabación numero 6, la expedición al fondo del océano empezó hace apenas tres días y ya tenemos un grave problema; el día de hoy, Miguel salió al exterior usando el prototipo de traje submarino que nos entregaron nuestros patrocinadores. Supuestamente, el traje nos protegería de morir aplastados por la presión del océano, pero en el momento en que Miguel dejó la nave, perdimos comunicación con él, me temo que quizá el traje no funciono como debía. Su radio no se estropeó, aún recibimos débiles señales por el radar, por lo que estamos desesperadamente tratando de encontrarlo; sin embargo, es como buscar una aguja en un pajar y además estando a ciegas, puesto que la única luz que hay allí afuera, es la que nos proveen los faros de nuestro submarino. El resto de la tripulación se preocupa sus propios asuntos. Romina está desconsolada y no quita ojo del radar, la doctora Schmitz y Matías tratan de darle esperanza, los gemelos fueron a revisar el cuarto de maquinas, y los rusos, Vladimir e Isak, o como sea que fuesen sus nombres, se están fumando su puta mierda. Que asco me da el aroma del humo que sale de sus bocas, sé que les dije que podían fumar, pues hay filtros en el submarino, pero no me imaginaba que el tabaco ruso fuese a ser tan hediondo. En cuanto a mí, estoy al volante, aunque ya he perdido las esperanzas de encontrar a Miguel, aún le quedan al menos dos horas antes de que el traje ceda ante la presión del mar, no dejaré de buscarlo hasta entonces, es lo mínimo que puedo hacer por mi hermano.

 Armando, grabación numero 8, día numero 4 de la expedición. Romina no ha salido de su habitación, ni para el desayuno, ni para el almuerzo, la perdida de Miguel le ha afectado mucho más que a nadie, es terrible enviudar tan joven. Los rusos se han cabreado cuando di la orden de buscar el cadáver de mi hermano por al menos un día más, pero yo soy el capitán de esta nave, no les quedó de otra que seguir mis ordenes.

Armando a registro, grabación numero 10, día numero 5 de la expedición. La muerte de mi hermano es una tragedia y aún no pudimos encontrar su cadáver, pero tenemos una misión en nuestras manos. Hace dos meses enviamos una sonda a la fosa de las Marianas y esta nos envió unas extrañas imágenes de un ser desconocido, luego perdiésemos la comunicación, creemos que podría tratarse de una nueva especie de Arctocephalus capaz de sobrevivir en lo más profundo del océano; nuestra misión es capturar un ejemplar y recopilar información de los hábitos de la criatura. Este descubrimiento podría ser lo que necesito para por fin destacar en la sociedad de biólogos marinos y así recibir fondos para continuar con mis investigaciones.

El radar a detectado movimiento sobre la corteza oceánica Matías y los rusos han partido al exterior del submarino en una capsula de reconocimiento. Los gemelos nuevamente están en el cuarto de maquinas, jugando cartas probablemente, y Romina aún no ha salido de su habitación, Schmitz dejó una charola de comida juntó a la puerta de mi desconsolada cuñada. Ahora estoy solo en el cuarto de control con la doctora Schmitz, solo queda esperar.

Registro de Armando, grabación numero 11, día numero 7, los dos últimos días han sido bastante ajetreados. Cuando los muchachos volvieron de la expedición, Matías echaba espuma por la boca y sus ojos estaban en blanco, luego entró en estado de coma y ha estado así desde entonces, los Rusos dijeron que quedó así tras escuchar un extraño cántico proveniente de las oscuras aguas, temo por la salud de mi viejo amigo. La doctora Schmitz y yo hemos tratado de analizar el audio que trajeron los rusos, parece el canto de unas ballenas, pero más… elaborado. Estaremos pendientes al radar a toda hora.

Grabación numero 15, día numero 10, no creo en los milagros, mierda, ni siquiera creo en Dios, pero si lo de hoy no ha sido un milagro, no se que puta cagada fue. Íbamos por el fondo marino como siempre, siguiendo los extraños cánticos, cuando Romina salió corriendo de su habitación como si la persiguiese el mismísimo diablo y me pidió el control del submarino; al principio se lo negué, pero entonces me dijo con lagrimas en sus ojos “por favor,  sé donde está Miguel”. Si mi cuñada no fuese mucho mejor piloto que yo, ni en broma le entregaba el volante, pero lo es, así que fue justamente lo que hice. Romina hizo descender al submarino hasta un enorme montículo de rocas, y allí estaba él, mi hermano dentro de su traje. Introducimos lo que pensamos era el contenedor de su cadáver, pero al abrir el traje de buzo que nos otorgaron nuestros patrocinadores -malditos sean por hacernos probar el puto cachivache- ¡Mi hermano estaba con vida! Y no solo eso, él y el traje estaban en perfectas condiciones, ambos deberían ser puré hace tiempo, sin mencionar que el tanque de oxigeno debió haberse vaciado después de las primeras horas, pero estaba casi lleno. Ahora mismo la doctora Schmitz y Romina están con Miguel rezando para que Miguel no tenga daño cerebral, los gemelos limpian el desastre de la cubierta y los rusos están al volante, y Matías sigue en su estado de coma. Esta ha sido una expedición muy extraña, pero me alegro de que todos estén con vida.

Grabación numero 16, ¿Pero que mierda es lo que le ha pasado a Matías? Media hora después de que La doctora Schmitz y Romina se llevaran a Miguel para atenderlo, hemos escuchado unos gritos provenir de la enfermería. Los gemelos, los rusos y yo hemos ido corriendo hasta la habitación, cuando llegamos, Schmitz estaba en el suelo embarrada de sangre, y Matías había desaparecido junto con Romina. Le pregunté a Schmitz que era lo que había sucedido, y lo que me contó parecía salido de una película de terror, he decidido dejar que Schmitz narré el suceso.

Schmitz:—No sé porque estás tan obsesionado con este diario Armando, al principio era algo lindo, pero sigues documentando incluso en momentos como este.

Armando:—Tan solo dí lo que sucedió como te pedí.

Schmitz:—Pues ya te dije, Cuando pusimos a Miguel en la camilla, vimos que Matías no estaba y la habitación era un desastre. Cuando Romina fue a prender la luz, Matías salió de las sombras y la mordió en el hombro, traté de alejarla de ella, pero con una sola mano me mandó a volar hacia atrás varios metros en el aire, luego tomó a Romina y se fue… caminando por las paredes, antes de desaparecer por completo me miró y y con una voz muy ronca dijo algo muy extraño que no entendí, luego se marcho riéndose, cargando a Romina que no dejaba de gritar. ¡Armando, tenemos que irnos!

Armando:—Calma mujer, lo tendré en mente.

Grabación numero 17. Me vi obligado a cortar la grabación anterior, puesto que Miguel comenzó a tener convulsiones, de su boca comenzó a salir espuma y abrió sus ojos de par en par, los cuales estaban blancos como la cal, luego se fue a un estado de coma. Lo amarramos a la camilla por si las dudas. Schmitz me volvió a pedir que volviésemos a la superficie, pero eso ni de broma, no sin el espécimen que vinimos a buscar. Los gemelos se fueron a sus cuartos, muertos de miedo; no tienen más de veinte, son tan solo unos niños. En cuanto a lo que dijo Schmitz sobre Matías, al parecer no estaba mintiendo, he revisado las cámaras de seguridad de la enfermería y todo ha sucedido tal y como lo describió, ¿Pero que mierda sucede en este lugar?.

 

Autor:      solomonozmund.blogspot.mx

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