Archivos de la categoría Historias de Miedo

4 Historias reales para dormir

Buenas noches amigos de Historiasdeterror.Website, quiero contarles una historia pero me gustaría que fuera anónima, espero lo disfruten y compartan la pagina con sus mejores amigos, feliz año.
Mi papá siempre ha tenido el “don” de ver, sentir y soñar a personas que ya murieron, por eso desde que tengo uso de razón nos han pasado cosas extrañas a toda la familia (ruidos, cosas que se mueven de lugar, sombras que recorren la casa, etc). Hace algunos años, mi papá comenzó a tener sueños recurrentes donde él estaba en el panteón de la ciudad donde vivíamos y en el sueño una mujer le hablaba y le daba indicaciones para llegar a cierta tumba, después lo invitaba a que se despertara y fuera al panteón a desenterrar algo que estaba en la tumba que ella le había mostrado… justo cuando él le decía que no lo haría, se despertaba y al ver el reloj eran las 3.43 de la mañana. Esto siguió pasando por muchos días (la soñaba y se despertaba a las 3.43) hasta que la mujer “fantasma” buscó otras formas de comunicarse y hacer que mi papá hiciera lo que ella le pedía. Sigue leyendo 4 Historias reales para dormir

Historias de momias

 

Momias de Tarim

Son una serie de momias que datan del segundo y primer milenio a.C. Fueron descubiertas en China en la cuenca del río Tarim.

Están muy bien conservadas y se piensa que tienen mas de 4000 años; tienen rasgos europeos como pelo rubio y nariz alta, ademas eran mas altos que los humanos ordinarios y se a descubierto que se comunicaban a través de un lenguaje desconocido. Sigue leyendo Historias de momias

Mi Historia de terror caso real

Mi historia es esta

Trabaje como guardia de seguridad en una quinta que esta ubicada en fama #1 santa catarina N.L.Industrias vago del poniente hasta me acuerdo de lo sucedido y me dan escalofrios , tenia un compañero de nombre Jorge Cardenas, (mi tocayo) el era encargado de el turno de dia y me entregaba la guardia en la noche.

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La brujeria mi historia real

Este es mi relato quiero que sea anónimo por favor.

Todo empezó en el 2009, cuando perdí un trabajo que tenia en Apodaca. A los pocos meses me ofrecieron otro; era el trabajo de mis sueños haciendo cosas que nadie se atrevía hacer, yo lo hacia porque me gustaba y era algo nuevo para mi.

A los pocos meses me aumentaron de puesto y obvio mi salario, me sentía afortunada cien por ciento entregada a mi trabajo y me estaba yendo excelentemente bien, ya q no tenia responsabilidades de hijos ni esposo; ni había obstáculos que me impidieran hacer mi trabajo. Me mandaban de viaje con ido pagado, conocí muchas playas y se me presento la oportunidad de seguir estudiando; compre carro ultimo modelo; en fin.

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La envidia empezó cuando me mandaron de viaje la primer vez; muchas desearon poder ir pero como tenían compromisos se les complicó y mis jefes no les dieron permiso de ir; solamente a mi. Yo regrese completamente sana. A los pocos días fue mi cumpleaños y mis compañeras me organizaron un festejo, llevaron un guiso, pastel y regalos. A los poco minutos empecé a sentir comezón en los brazos y cuello, ellas actuaron como si nada y siguieron comiendo, cuando me di cuenta estaba invadida de ronchas,
fui con el doctor me inyectaron cortisona mas sin embargo las ronchas persistieron hasta el día siguiente y el doctor me dijo:
-Que raro- , me volvió a dar cortisona, a el tercer día las ronchas me habían invadido completamente, el doctor me volvió a poner cortisona y dijo que era la ultima que me podía poner. Sigue leyendo La brujeria mi historia real

El taxista de San Juan del rio

 

Anónimo
Esto le sucedió a un taxista de San juan del río qro, se la contó la hija del mismo, a mi prima y ella me la contó a
mi.

Ocurrió el 30 de octubre del 2014, el señor ruleteaba en su vehículo todo el día y ya cerca de las 10 pm realizaba su último servicio, todos los días a esa hora iba y recogía a unos empleados de una panadería y los llevaba a su casa, ese día cuando ya iba a su casa después de haber dejado a las personas iba por la avenida principal que conduce al centro y vio que había a la orilla un joven que le hacía la parada, el taxista le pensó en pararse ya que se encontraba cansado y ya quería irse a su casa a descansar pero accedió y paro el vehículo, el joven llevaba puesta una sudadera gris y llevaba el gorro puesto sobre la cabeza, cuando sube al vehículo desprendía un olor muy fuerte a humo (como cuando quemas leña), el joven no dijo una sola palabra a lo que el taxista le dice – buenas noches joven, hacia donde lo llevo? Sigue leyendo El taxista de San Juan del rio

Relato en la Clinica

Anónimo por favor!!

Hace unos meses tenia internado a mi papá en la clínica 6, duro casi el mes y mi mama lo cuidaba día y noche porque el no quería a nadie más que a ella…para esto yo le digo a uno de mis hermanos que si nos dormíamos juntos en la recámara de mis papas, porque sentía un miedo horrible quedarme sola en mi cuarto y mi papa agonizando y lo que menos quería es estar sola (gracias a Dios mi papa salio de eso y esta con nosotros)… Bueno en ese lapso yo descubro esta página y me gustaba leer mucho me aventaba bastantes historias mas en la madrugada, hasta que mi hermano me dijo -ya no quiero que leas todo eso porque cuando te duermes te quedas inquieta y hablas sola y te vez muy rara- y si realmente recuerdo tener los ojos abiertos y ver alguna cosa pero sin poderme mover o tenia sueños bien pesados que me producían insomnio y no me daban ganas de dormir…hasta que fuera de día y entonces deje de leer y ya no soñé cosas fuertes.

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Los pies descalzos

La joven difunta avanzaba lenta, pero firmemente por el estrecho pasillo persiguiendo a su presa. Sus menudos pies descalzos caminaban sin hacer ruido alguno. Pronto llegó hasta la puerta de la amplia sala de autopsias, y la empujó con suavidad.

A pocos metros observó a través de sus aterradores ojos en blanco, que el joven estaba en el centro de la habitación, en la que había tres mesas de brillante acero pulido y todo tipo de instrumental médico para realizar las autopsias, y que blandía en su mano derecha un afilado bisturí como improvisada arma defensiva.

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El hombre que nació de un cadáver

La muerte acompañaba a Adrián incluso desde antes de llegar a este mundo. Adrían aun no nacía cuando su madre, Erica, se volvió la rehén de un psicópata; la policía trató de negociar con el criminal durante horas, quien apretaba peligrosamente un filoso cuchillo contra el cuello de Erica. Un francotirador desde las alturas finalmente abrió fuego contra el psicópata al ver lo que creyó una apertura para un disparo seguro, pero fue demasiado lento; el cuchillo del asesino ya se deslizaba por la garganta de Erica cuando la bala salía del cañón del rifle. Así, captor y rehén, murieron juntos.

El cuerpo de Erica fue identificado y llevado a la morgue con el fin de remover el feto y preparar el cadáver de la mujer para su entierro. Grande fue la sorpresa del morguero cuando al retirar el feto, este lloró, contradecía toda lógica, la mujer llevaba varias horas muerta, el bebe debería haberse asfixiado hace mucho. Así es como Adrían nació de los restos de su madre, rodeado de cadáveres.

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Relato basado en una experiencia real (Parte 2)

EL MENSAJE
Relato basado en una experiencia real de Elsa Olvera y Familia.
Escrita y Adaptada por Eduardo Liñán (Parte 2)

Teníamos miedo, pero aunado a eso, temíamos que nuestra abuela despertara y nos acomodara unos cinturonazos por haberla despertado, y además de mandarnos a dormir a la intemperie, sigilosamente y con la mirada fija de mi hermano, me acerqué a la ventana y pegué mi nariz en la tela mosquitera para ver si había algo en el patio, solo obscuridad, el viento que movía los arboles y los perros que aullaban lastimeramente. Con el temor y a pesar de la reacción de mi abuela, la intenté despertar, pero estaba profundamente dormida que mis pobres intentos por mover su hombre y despertarla no hicieron efecto, hasta que la moví fuertemente y por fin volteó a verme con la intención de regañarme, pero al escuchar los aullidos y el alboroto afuera, se levantó y me dijo que prendiera la luz, pero por alguna razón no se encendían.

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-el foco se fundió- le dije a mi abuela con preocupación

En eso mis hermanas al escuchar los ruidos, se despertaron y preguntaron qué pasaba, después de asomarnos todos por la ventana, comenzamos a escuchar que tocaban la puerta del zaguán y una voz profunda, comenzó a gritar

-¡Señora!¡Señora!-

Ese grito y lo extraño que se oyó hizo que todos gritáramos y nos fuéramos a esconder detrás de nuestra abuela, mi hermano comenzó a llorar y yo temblaba, Mi abuela al escuchar extrañada se levantó y no tenia temor, se asomó por la ventana y pudo notar el ambiente, pero no vio nada. Pensó que quizás era un trasnochador perdido, ya nos había pasado, pero el grito vino del interior de la casa, en el patio, y eso era improbable, mis tíos dormían y no había nadie, Con una voz firme y molesta mi abuela gritó.

-Quién es? ¿Qué quiere? ¿Por qué está molestando a estas horas de la noche?
-Señora, señora, le traigo un recado de Jorge, venga acérquese a la ventana-

Al decir esto aquella voz, todos nos sorprendimos, un gélido escalofrío nos recorrió la espalda, en cambio mi abuela abrió los ojos emocionada y quiso salir para recibir el mensaje, corrió a la cocina donde había una pesada puerta que daba salida al zaguán. Todos corrimos tras ella tratando de impedir que saliera, y forcejeamos, mi abuela envuelta en ira y desesperación, arremetió en contra de mi y de mi hermana la mayor, quería salir, desesperadamente quería recibir aquel extraño mensaje, nosotras le decíamos que mientras no se pudiera prender la luz no saldría bajo ningún motivo, mientras que la voz en el exterior decía la misma frase

-Señora, Señora, traigo un recado de Jorge, venga acérquese a la puerta-

La abuela dándose cuenta que nosotras no cederíamos a dejarla salir, se acercó a la ventana de la cocina y grito desde ahí

-¡¿Quién es?! ¡¿Que quiere?!-

En eso, entró un aire helado por la ventana donde estaba y nosotras nos hicimos para atrás mientras los cabellos de la abuela bailaban con el viento, yo me cubrí la boca con las manos y mis hermanas comenzaron a orar, la voz ahora se escuchaba en el pasillo, nos acuclillamos en el piso mientras veíamos a mi abuela asomarse y pudimos ver una sutil sombra que estaba parada afuera y con una voz firme e inexpresiva. Le dijo:

“Señora, vengo de parte de Jorge, soy amigo de él, Me dice que ya no llore, que donde está el, se encuentra bien, que la quiere mucho, que nunca la va a olvidar, que cuide a sus tíos y hermanos, no se preocupe donde esta, él no siente dolor, ni sufrimiento, ya no llore por qué no puede descansar en paz…”

Mientras se daba este singular dialogo, los perros de ahí y los de las otras casas no pararon de ladrar, el vientecito que movía los arboles y hacia crujir las hojas no cesaba, cuando esa aparición de pronto se aleja, se escucha como la cadena de la puerta de entrada suena y se jala, como si alguien hubiera salido. En ese momento el viento cesó, las luces encendieron y los animales dejaron de ladrar, todo en un instante.

Ante la mirada atónita de todos, mi abuela nos abrazó y comenzamos a llorar, una sensación de miedo, incredulidad y esperanza se albergó en nuestros corazones, por todo lo que presenciamos y escuchamos, ese mensaje extraño nos alegró y nos dejó una especie de tranquilidad en nuestras almas.
Después de la impresión, abrimos las puertas y comprobamos que el zaguán estaba encadenado, nadie había podido entrar o salir, mis tíos y primos dormían en sus cuartos y no habían escuchado nada. Al día siguiente, mi abuela y yo nos levantamos temprano, serian como las 6 am, y como todos los días a mi me tocaba barrer el patio, al comenzar, noté algo extraño, el patio estaba salpicado con gotas que parecían ser sangre coagulada, corrí a comentarle a mi abuela mi hallazgo, al comprobar, notamos que había un rastro desde el zaguán hasta la puerta de la cocina. Entonces comenzamos a pensar que quizás alguien se había metido, pero el ambiente que se sintió en la madrugada dejaba lugar a las dudas.

Después una minuciosa revisión por todo el patio, mi abuela se dio cuenta que además de lo que parecía ser sangre, las plantas que tanto cuidaba, habían muerto, como si hubieran sido quemadas, un gorrión que tenia enjaulado en la pared, también había muerto, todo aquello nos dejo pensando en todo lo sucedido, fue entonces que salió a la calle a preguntarle a las vecinas si no habían visto o escuchado algo durante la madrugada, ellas le confirmaron que no, que habían tenido un sueño profundo y que no sintieron o vieron nada. Enseguida regresó a la casa y también cuestionó a todos mis familiares, tíos y primos, y ninguno vio o sintió algo. Al regresar con nosotras nos pidió que barriéramos el patio con agua, jabón y cloro; comenzamos a tallar aquellas extrañas manchas, las cuales no desaparecieron fácilmente, mi abuela meditaba sobre ese asunto y me comento que le había preguntado a todos los vecinos a excepción de una vecina la señora Bertha Camarena la cual no estaba. Ella era enfermera y comúnmente no la hallabas por las mañanas.

Mis hermanas y yo nos sentíamos atemorizadas, no comprendíamos todo lo que estaba pasando, mi abuela estando limpiando frijoles en la cocina menciono la palabra “aparecido” y eso nos dejó una sensación de miedo, el cual se acrecentó por que pronto llegaría el día de los fieles difuntos y eso quizás provocaría que se volviera a aparecer aquel ser espectral que le habló a mi abuela. La cual nos decía con firmeza que no tuviéramos miedo de todo eso, que las manchas desaparecerían con el tiempo y que le tuviéramos más temor a los vivos. Nosotras en cambio sentíamos nuestros estómagos hacerse nudo y no queríamos ni comer.

Ya por la noche, mi abuela estaba afuera sentada en una mecedora cuando de pronto llegó la señora Bertha, venia vestida de blanco y con su cofia en la cabeza, en ese entonces era enfermera de la cruz roja, al verla se acercó a ella y le preguntó sobre los acontecimientos de la noche anterior, para sorpresa de ambas, la enfermera, la noche anterior había salido de su guardia y estaba despierta tomando algo para dormir, y escuchó los sonidos del viento moviendo el árbol de hule que había en nuestro patio, el aullido de los perros y la repentina baja de corriente en su casa, también le dió una triste noticia a mi abuela, su familia tenía un Doberman color negro azabache que había perecido también la noche anterior en extrañas circunstancias, además de los pequeños loros australianos que tenía en su casa. Todo aquello le pareció extraño y sin embargo sucedió. Ella se durmió sin indagar mas y por la mañana salió temprano a trabajar, Dandose cuenta de las muertes y muy a su pesar les aviso a todos y se fue a su guardia.

También hizo una inquietante revelación, durante su guardia de la mañana sus compañeros de la Cruz Roja le dieron el parte médico de la noche y los detalles de los pacientes enfermos, entre esos detalles, había llegado después de la media noche un joven con una herida punzocortante en el pecho, según testimonios de unos amigos, había salido de una fiesta en las inmediaciones de la colonia del Pueblo y había sido interceptado por un par de asaltantes, este al resistirse al asalto, recibió una puñalada en el pecho que le ocasionó perforación de un pulmón y pérdida de sangre, llegando gravemente herido a la institución y falleció por la herida durante la madrugada. Mi abuela no quiso atar cabos, sin embargo y para sorpresa de todos nosotros al día siguiente de nuestra experiencia, sale la noticia de la muerte del joven en los diarios, había sido atacado a la vuelta de nuestra casa por la calle Carranza, frente a una casa marcada con el numero 405, en donde aun hoy existe un pasillo solitario, (el cual casualmente iba a dar a unas cuarterías de madera en donde habitaba mi mama Oralia Olvera, se decía que en las inmediaciones de ese lugar había un pozo donde continuamente se escuchaban lamentos y quejidos de niños, pero esa es parte de otra historia). Increíblemente el joven muerto, tendría entre 18 y 19 años de edad, y era uno de los mejores amigos de mi hermano Jorge “El Camarón”, cuando leímos la noticia no podíamos dar crédito, entonces comenzamos a hilar todos los eventos. Mis tíos y primos al enterarse de todo cuanto sucedió, los invadió el miedo y la incertidumbre, mi abuela una mujer bastante sabia, comenzó a devanar los hechos. Los cuales no podíamos creer y sin embargo habían ocurrido tal cual lo estoy contando.

Mi abuela al llorarle todos los días a Jorge, provocó que este no descansara en paz, sus lágrimas y sufrimiento traspasaron las fronteras del más allá, El joven amigo de mi hermano en su transición a otro plano, quizás se encontró con el espíritu errante de Jorge y le dio el mensaje para mi abuela, el cual fue a la casa a dárselo, ocasionando todos los fenómenos ambientales que de algún modo nos afectó y sorprendió. Una vez dado el mensaje su espíritu dejó este plano. Al llegar el día de los santos difuntos, mi abuela le hizo un gran altar a Jorge, fue su último homenaje y despedida para mi hermano, ella superó su pérdida y hasta el día de su muerte lo recordó con amor, nosotros sus nietos nos quedamos en paz, porque por fin pudo reencontrase con él.

Eduardo Liñán Abril 2016