Leyendas de España (Burgos)

LAS BRUJAS …
Leyenda de las brujas de Cernegula en Burgos, España
Por Eduardo Liñán

Situada al norte de España en la provincia de Burgos, se encuentra un pequeño pueblo llamado Cernégula. Con poca población y pequeñas casas de campo que se levantan a un lado del carretera, rodeada grandes extensiones de campos verdes y alejada de cualquier centro urbano. Sin embargo famosa por una leyenda peculiar de donde se formaron cientos de historias de brujas como se les conoce en ciertas partes del mundo. Es conocida como el pueblo de las brujas ya que en él se encuentra la famosa charca de las brujas, un punto de reunión durante las épocas del santo oficio en donde llegaban mujeres practicantes de la brujería de todos los lugares cercanos y lejanos a este lugar para practicar “Akelarre” y conciliábulos brujeriles.

lago-brujas-leyendas

Esta leyenda toma lugar alrededor del año 1610 en las que y según testimonios de mujeres acusadas de brujería, estos hechos en realidad sucedieron según la crónica del Santo Oficio de aquella época, en el concilio y juicio en que se juzgó a 50 mujeres por el delito de Brujería y pactos con Satanás. Según leyendas de los habitantes de Cernégula, en aquellas épocas existió una joven mujer llamada Enea, la cual a pesar de su pobreza era una mujer bella y amable. Vivía sola en compañía de su abuela, una mujer horrible que maldecía todo el tiempo a lo que fuera que se moviera. De todos era sabido que la anciana practicaba la brujería y se decía que la veían salir de la chimenea convertida en cárabo y surcaba el cielo nocturno. Enea sin embargo era amable con la gente, conocía el arte de la curación por medio de plantas y la respetaban. Pero su destino estaría marcado por la tradición de heredar el poder y los dones psíquicos con los que las brujas se movían en el mundo. El tiempo habría de llegar una noche de otoño en la que seria iniciada y bendecida por el mismo satanás en un conclave brujeril dispuesto para eso, no solo ella si no brujas venidas de todos los rincones se reunirían en la charca.

Enea como era joven y amable, conquistó el corazón de un joven pastor de la región, el cual con el tiempo y con atención logró su amor, se veían a escondidas de la gente y sobre todo de su abuela que, comenzaba a sospechar de los tratos que tenia con el joven. Se dice que llegando octubre, comenzaron a llegar mujeres y gitanas al pueblo, en caballo o en carreta se congregaron en aquel lugar, incluso del país Galo venían siniestras mujeres que causaban miedo y furor en la población, por su siniestro aspecto y costumbres asquerosas.
Enea estaba renuente en asistir a la celebración y se negaba a ser iniciada, tenía otras convicciones, además tenia temor por su joven pretendiente, tenia días de no verlo y le angustiaba pensar que se hubiera dado cuenta de su destino y la maldición con la que estaba ligada. Así pues llego la noche, toda la población del pueblo se encerró en sus casas y los cielos comenzaron a obscurecer con el vuelo de murciélagos, cárabos e insectos, en ciertas casas se escuchaban gritos blasfemos y enseguida salían mujeres montadas en escobas por las chimeneas

” Sin Dios y sin María, ¡ Por la chimenea arriba ! “, era el grito con el que las mujeres alzaban el vuelo tomadas de un madero o de una escoba para volar.

En la charca, las hogueras comenzaron a incendiarse con el fuego maldito y purificador, y las danzas siniestras por parte de las mujeres que rasgaban sus ropas para quedar desnudas, mientras que el agua de la charca, comenzaba a hervir por el fuego de las piras hechizadas alrededor.

En la casa de Enea su abuela apenas comenzaba a prepararse, el cuerpo arrugado y flácido de la anciana, dejaba ver cicatrices de quemadas y pestilentes llagas, mientras se untaba una pasta hecha de cicuta, solano, mandrágora, cannabis, ruda y beleño, miraba a la nieta la cual también se preparaba a regañadientes. Ambas salieron de la casa y tomaron camino a la charca para encontrarse con las demás brujas. Al llegar, aquello era inquietante; había decenas de mujeres bailoteando en aquel “Akelarre”. Bebían pócimas y comían yerbas alucinógenas, mientras danzaban hasta el paroxismo, mientras que otras llevaban a cabo actos lascivos e indecibles entre ellas, se untaban excremento o se orinaban encima de otras en medio de gritos eufóricos y risas chillantes y burlonas. La orgia pestilente perturbó a Enea que tuvo el impulso de huir, pero fue tomada del brazo fuertemente por su abuela y la condujo hasta el centro de aquella profanación, la desnudo y comenzó a untarle una pasta con la que ungió y enseguida comenzó a bailar, las demás brujas se acercaron para darle la bienvenida y le dieron de beber algo que la empezó a adormilar y después euforia en todos sus sentidos que hizo que comenzara a bailar sutilmente mientras se tocaba.

Se dice que la abuela en un intento por bautizar a su nieta llevó en unas tinajas el cuerpo desmembrado del joven pastor y amigo de Enea. Esta al verlo se horrorizó y después sintió un odio tremendo en contra de su abuela. Odio que terminó por hacer que esta la matara hundiéndole un cuchillo en el corazón, en medio del júbilo de las demás brujas, Así con ese acto de venganza la joven quedaba convertida en bruja al servicio de Satanás. El cual presidia la celebración pagana. Integrándose al bailoteo, Enea aceptó su destino y empezó a sentir el placer de ser parte de aquello.

La charca existe actualmente y guarda el misterio y una peculiar señal que advierte a los visitantes del pasado siniestro de Cernégula el cual no deja de ser inquietante.

~Eduardo Liñán

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *