la señora del panteon

 

La Señora del Panteón

 

leyendas de terror
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Esta historia está basada en hechos vividos `por su servidor, a la

edad de 9 años.

Por razones de memoria y respeto, no mencionare nombres personales ni lugares fijos en la misma.

Recuerdo, dentro de mis 1as memorias, que mi abuela, fiel seguidora de la virgen de Guadalupe y del respeto y culto a los muertos, nos llevaba cada año a visitar el Panteón Municipal 5 de febrero, o de la Chaveña, dicese el más antiguo en activo de CD Juárez, aunque el primero sea el de La Misión de San José, al cual le restan menos de 40 tumbas, yal segundo, uno que estuviera ubicado donde es hoy es la pila de La Chaveña, ya desaparecido.

Dentro de este recinto, hoy abandonadas, se encuentran las tumbas de uno de mis hermanos menores, y otra abuela, ella de parte de mi padre, a la cual mi abuela materna y mi madre le guardaban mucho cariño, por lo que iban a visitarlos cada año.

Era para nosotros un deleite jugar entre la tumbas, adornadolas, conociendolas, o delimitándolas con piedras, fueran propias o ajenas, de forma que muchas veces veíamos por curiosidad tumbas que nos eran atractivas o solo desconocidas.

La Señora del Panteón

Era costumbre que a la misma hora fueran mi abuela, madre y tíos a visitar las tumbas en cada 2 de noviembre, casi siempre iniciando con la de mi hermano, siguiendo con la de mi abuela, reuniéndose con otra señora de aspecto muy agradable, la cual llevaban años de conocer y convivir con ella en esa fiesta tan especial como es el día de muertos, tocando arreglar la tumba de unos parientes a unos metros de la que visitabamos,por lo que sabían si ya había asistido, o llegaba mas tarde.
Un año, aproximadamente 1984, la tumba de la señora se veía arreglada, como si hubiera sido reciente, por lo que mis parientes creyeron que la señora había asistido mas temprano, creyendo que al siguiente año la verían.

Nosotros, como de costumbre, buscábamos piedritas para delimitar la tumba de mi hermano, el cual murió siendo un bebe, por lo cual la tumba era pequeña, y no tenia mas allá de una cruz como identificación, y nos acercamos a ver la tumba por lo bien que se veía, llamando a mi madre para que fuera a ver lo bien que estaba, siendo grande la sorpresa para todos, que el motivo de que estuviera tan bien adornada la tumba, era que la señora que los acompañara durante años durante la visita, se encontraba recientemente sepultada en la misma tumba a la que cada año iba a visitar a otros parientes, siendo la ultimas vez que todos coincidiríamos en ese lugar, ya que al año siguiente. mi abuela rindió su tributo a la tierra, y fue sepultada al ya no haber lugar disponible en ese panteón, en el Recinto de la Oración, mientras que mi madre nunca quiso volver a visitar a los familiares que ahí reposan.

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