El Alquiler De Casa

“Nocturno Horror”

“El Alquiler De Casa”

Una familia descansaba en los brazos de Orfeo cuando la madre despierta de la nada por unos alaridos de una mujer que lloraba, mormullaba y expresaba palabras sin sentido fuera de la casa. La madre abriendo sus ojos, ve una sombra pasar por la ventana muy cautelosa, incluso se tomó aquella sombra la molestia de quedarse parada allí observando para luego largarse, seguido de un quejido que despertó al bebé que hace pocas semanas fue dado a la vida.

Su esposo por intuición se levantó rápido tomando un bate abriendo la ventana para lograr ver algo. Al hacerlo, puede disimular una silueta extraña caminando del otro extremo de la casa, demasiado lento. Su mujer preocupada llama a la policía, pero el teléfono extrañamente no tiene señal, el número de emergencia en los celulares tampoco funciona, pedir ayuda a estas altas horas de la noche es muy peligroso, sobretodo pensando en que podría ser un ladrón escabulléndose, buscando alguna parte para poder entrar a casa. El hombre sólo atino a cerrar ventanas y puertas, encender todas las luces de la casa, y comenzar a gritar a la casa del frente para que alguien llamará a la policía.

Intentos fallido tras otro los cansaron, sólo fue hasta que llegó un instante que escucharon una ventana romperse en el primer piso, además de aquello la luz se corto en toda la casa, la bebé comenzó a llorar. La mujer sin querer miró hacia debajo de la ventana, observando una silueta cambiando por debajo de ella, se notaba que era una persona, cuando también nota que esta entrando a su hogar. Gritos desenfrenados se pueden oír en la habitación, acompañados de los catastróficos lloriqueos de bebé. El hombre bajando rápido las escaleras se encuentra con un silencio más allá de lo que fuera un tormento, o una tortura suicida. Avanzando por el primer pasillo que da a la cocina, se escucha un murmulla muy apocador, poco acomodado a la situación, fue como si le hubieran susurrado en su oído “Bienvenido”. Los pelos se le pusieron de punta al oír las palabras, una voz rasposa, poco confiable le asegura que esto no es normal, puede que no sea un asesino, pero por su mente se le atraviesa otra cosa, un pasado oculto de lo que habían hablado hace mucho tiempo atrás.

Hace varios años, antes de comprar la casa, una señora muy anciana, pero extraña a la vez, vendía su casa a un precio rebajado de lo normal, su hogar era una mansión. La veterana hablando con ellos por alguna publicación del diario, se sentían afortunados de comprarla, ahorraron una gran cantidad de dinero para eso, pero antes de firmar el documento, abriendo los ojos la anciana con aspecto lúgubre, le menciona “Este será un pacto entró nosotros tres… no habrá nadie más en el”. Disgustados por las palabras sin tomarles importancia el hombre firmó, y la veterana se exclamó “Algún día volveré a casa, esperó sólo estén los dos, sean bienvenidos”.

El miedo aterroriza aún más al hombre, ya que después de haber comprado la casa, en este mismo pasillo, la mujer cae al piso por un ataque al corazón, quejándose, susurrando palabras aleatorias, quejándose de un malestar en su corazón, cayendo desplomada, entregándose a la muerte. Fue una visión que no duro mucho tiempo, cuando oye los gritos de su mujer en el cuarto, gritando desenfrenada ¡mi bebé! ¡No esta! El sujeto corre lo más fuerte que puede cuando escucha aquel horrible sonido, que expiró la veterana antes de morir, el la sabía, sabía lo que estaba pasando, podía oír su risa en su mente, este era un truco muy anticipadamente antiguo “Bienvenidos” los gritos de su mujer son anormales, es como si hubiera visto un fantasma. Subiendo escalón por escalón, acercándose a la manilla de la puerta, ve a su mujer degollada, encontrándose con una escena devastadora, reencarnando el silencio en su respirar, con aquel documento de la casa, caminando lentamente a el, comenzando a leer.

“El día que los vírgenes tengáis un hijo, volveré a la vida, el será quien OS muestre el camino del Horror, esta casa siempre será mía, sos bienvenidos, pero tener que pagar lo que se dio en este contrato, su hijo a cambio de la casa, por poco alquiler”.

La policía llegó de inmediato, el hombre cayó al piso despavorido, mirando a la casa de al frente, una anciano con un bulto en sus brazos que lloraba, mientras el sentía las desgarradoras torturas de metal atravesando su cuerpo, mientras que ella tomando un cuchillo, lo enterraba en la cabeza, de lo que fue su hijo.

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